Orizaba, Ver.- Aunque la hemofilia es una enfermedad poco frecuente en México, con una incidencia estimada de uno por cada 10 mil personas, la jefa del Banco de Sangre del Hospital General Regional en Orizaba destacó la importancia de la detección oportuna y el tratamiento adecuado de esta enfermedad hemorrágica hereditaria. Este padecimiento hereditario impide la adecuada coagulación de la sangre. Generalmente afecta a los varones, mientras que las mujeres suelen ser portadoras asintomáticas.
De hecho, explica, la hemofilia es un trastorno de la coagulación poco común en el que la sangre no coagula adecuadamente debido a la deficiencia o ausencia de ciertos factores de coagulación. Esto puede provocar hemorragias prolongadas o espontáneas, especialmente en las articulaciones y músculos. Existen varios tipos de hemofilia, la hemofilia A, causada por la deficiencia del factor VIII de coagulación y la hemofilia B, causada por la deficiencia del factor IX de coagulación.
Ambos tipos se heredan de manera recesiva ligada al cromosoma X, lo que significa que afecta principalmente a los varones, mientras que las mujeres suelen ser portadoras asintomáticas. Sin embargo, en casos raros, las mujeres también pueden sufrir síntomas si tienen mutaciones en ambos cromosomas X.
La hemofilia puede diagnosticarse mediante pruebas de coagulación que miden la actividad de los factores VIII y IX en la sangre. En los bebés, los signos pueden incluir sangrado excesivo después de procedimientos como la circuncisión o la caída del cordón umbilical; moretones frecuentes o inexplicables; hinchazón o dolor en las articulaciones, especialmente cuando comienzan a gatear o caminar.
En niños mayores y adultos, los síntomas pueden manifestarse como sangrados nasales frecuentes; sangrado prolongado después de cortes, extracciones dentales o cirugías; sangre en la orina o las heces; dolor e hinchazón en las articulaciones debido a hemorragias internas.
El tratamiento principal para la hemofilia consiste en la terapia de reemplazo, que implica la administración intravenosa del factor de coagulación faltante. Esta terapia puede ser a demanda, cuando se administra durante un episodio de sangrado y profiláctica, o cuando se administra regularmente para prevenir sangrados.
Además del tratamiento médico, es crucial que las personas con hemofilia adopten ciertas precauciones para minimizar el riesgo de hemorragias: evitar actividades de alto impacto que puedan causar lesiones; utilizar equipo de protección adecuado durante el ejercicio. Otra recomendación, mantener una buena higiene bucal para prevenir problemas dentales que puedan requerir procedimientos invasivos y evitar medicamentos que puedan afectar la coagulación, como el ácido acetilsalicílico (aspirina).
La doctora Núñez Ortega enfatizó que, aunque la hemofilia no tiene cura, un diagnóstico temprano y un manejo adecuado pueden permitir a las personas llevar una vida activa y saludable. Es fundamental crear conciencia sobre esta enfermedad para fomentar la detección oportuna y el acceso a tratamientos especializados.
En México, diversas instituciones de salud, como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ofrecen servicios de diagnóstico y tratamiento para personas con hemofilia. Además, existen asociaciones y grupos de apoyo que brindan información y asistencia a las familias afectadas.






