En un comunicado, la Arquidiócesis de Xalapa consideró que ningún proyecto político, económico, ideológico o social, debe ver a la educación como un botín o instrumento de poder.
La educación, en sí misma, exige claridad de intención, de operación y de fin. Educar es un acto de amor, de generosidad, de gratuidad.
Destacó que es urgente desactivar los enconos, escuchar a los expertos, así como a los agentes directos de la educación.
En referencia al mensaje que los obispos de México bajo el título “Respondamos a lo esencial: Educar a nuestros niños y Jóvenes”, con motivo del inicio del nuevo ciclo escolar, destacan que son muchos los desafíos del aprendizaje en el mundo, por lo que citan el llamado del Papa Francisco de articular pactos educativos.
