Fuga de internos tras ataques armados en una clínica de rehabilitación en Coatzacoalcos
En Coatzacoalcos, Veracruz, familiares de personas internadas en la Fundación «Rubén Darío» confirmaron la fuga de 10 pacientes de una clínica de rehabilitación, ubicada en la Hacienda Ojo de Agua. La huida se produjo luego de que personas armadas ingresaran al lugar con la intención de golpear a los internos.
De acuerdo con las fuentes anónimas, la noche del jueves los encargados de la clínica informaron sobre la fuga de los internos. Muchos de los pacientes eran originarios del sur de Veracruz, y habían ingresado al centro para tratar adicciones a drogas y alcohol, o por problemas de comportamiento. La clínica está bajo investigación debido a incidentes previos, como la muerte de dos personas en el Estado de México, presuntamente a causa de golpes.
Los familiares de los internos informaron que los pacientes temen por su seguridad, pues temen represalias de grupos delictivos que frecuentemente ingresan al centro. Esta situación motivó a varios de los internos a huir del lugar.
Además, los familiares han solicitado la entrega de sus seres queridos, pero se han visto obligados a cumplir contratos que exigen cuatro meses de estancia o enfrentarse a altas multas si intentan retirar a los internos antes de tiempo. Un exinterno relató que los pacientes en esta clínica son víctimas de abusos físicos, especialmente si no siguen las órdenes de la persona que lidera el centro, conocida como el «ser supremo».
El centro de rehabilitación está ubicado en la zona residencial de Bellavista, una área habitada por familias de alto nivel económico. Según se ha informado, en la sucursal de Coatzacoalcos podrían haber hasta 150 personas, incluyendo personas con adicciones y menores de edad con problemas de comportamiento.
Rescatan a jovencito de otro anexo en Coatzacoalcos
En un caso relacionado, un menor de edad fue rescatado de otro centro de rehabilitación, Guerrilleros de la Vida, ubicado en la colonia Petrolera de Coatzacoalcos. El joven fue encontrado esposado como parte de una terapia, lo que generó la intervención de la policía municipal. Durante el rescate, se descubrieron medicamentos caducados sin la debida prescripción profesional.
El director de salud pública municipal, Javier Reyes Muñoz, explicó que los responsables del centro justificaron que el menor consumía fentanilo y se volvía agresivo. Sin embargo, se les señaló que existen métodos más seguros para su desintoxicación y tratamiento sin recurrir a prácticas abusivas.






