InicioEstadoHallan ratón en bebida; negocio de plaza de Orizaba evadió responsabilidad, acusan

Hallan ratón en bebida; negocio de plaza de Orizaba evadió responsabilidad, acusan

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Juan José Enríquez

Orizaba, Ver.- La tarde de este jueves, en Plaza Valle, la zona comercial más concurrida de la ciudad, clientes del establecimiento Naan Boba Tea denunciaron haber encontrado un roedor en una de sus bebidas; sin embargo, sólo hubo una cadena de evasivas y desdén por parte del personal.

De acuerdo con el testimonio de los afectados, el hallazgo ocurrió cuando otra comensal se acercó a su mesa para alertarles que no consumieran el contenido de sus vasos. En el fondo de uno de ellos había un ratón.

Lejos de activar un protocolo sanitario o asumir la responsabilidad, el empleado en turno optó por minimizar los hechos.

Según los denunciantes, el trabajador aseguró que el local está en un centro comercial y que “existen protocolos de limpieza”.

Cuando solicitaron inspeccionar los recipientes y utensilios de preparación, la negativa fue tajante: “No nos dejaron revisar nada. Queríamos ver dónde preparan las bebidas, cómo almacenan los insumos, pero se negaron. Sólo nos dijeron que llenáramos un acta y que ya verían”, relataron.

El intento por obtener respuestas derivó en una simulación de gestiones. Aseveraron que por aproximadamente tres horas, el empleado hizo llamadas falsas.

Más tarde, confesó que su superior no reside en Orizaba y que no acudiría al lugar. Cuando los clientes solicitaron apoyo para una revisión médica preventiva ante la posible exposición a agentes patógenos, la respuesta fue postergar la atención para el día siguiente.

Ante la negativa de los afectados, por razones de seguridad se acordó de manera verbal una compensación inicial de 800 pesos por persona, cantidad que no cubre estudios clínicos ni tratamiento. Sin embargo, al momento de proporcionar los datos bancarios para la transferencia, el trabajador cambió abruptamente su postura: “Ya no puedo hacer nada, se terminó mi turno”, dijo antes de retirarse por la puerta de empleados, abandonando a los consumidores sin respuesta y sin respaldo.

Este hecho revela una preocupante cultura de opacidad, nula cultura de la higiene y desinterés por la salud pública.

La negativa a transparentar procesos, la ausencia de un responsable en la ciudad y la falta de un protocolo de atención a contingencias sanitarias configuran un patrón de negligencia que las autoridades del ramo deben investigar.

No se trata únicamente de un roedor en un vaso, sino de una franquicia que opera sin supervisión efectiva, con personal no capacitado para atender contingencias sanitarias y de una empresa que hasta el cierre de esta edición mantiene en silencio su número de contacto.

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