El Tribunal de Distrito de Estados Unidos del Distrito Sur de Nueva York acusó a Naasón Merari Joaquín García, Rosa Sosa (groomer), Azalia Rangel García (groomer y prófuga desde hace 6 años), Eva García de Joaquín (madre de Naasón), Joram Núñez Joaquín (pastor, sobrino de Naasón y nieto de Eva) y Silem García Peña por delitos de carácter federal de crimen organizado, como la trata de personas en México y el extranjero.
El expediente completo obra en poder de La Jornada Veracruz. Ya que inducían a las víctimas, incluidos niños, a viajar y participar en actos sexuales forzados e ilegales; para producir, recibir, distribuir y poseer pornografía infantil, los señalan de explotar el poder, la doctrina y la estructura de la Luz del Mundo para emplear trabajo forzado en miembros de la organización; para estructurar ilegalmente transacciones en efectivo y contrabando de efectivo en grandes cantidades; además de participar en delitos financieros; y de obstruir investigaciones criminales sobre sus actos delictivos.
El Departamento de Justicia señala a Luz del Mundo como la “empresa Joaquín LLDM”, le quita el carácter de “iglesia”, lo cual es un importante avance para que se desconozca como tal y dejen de operar por lo menos en Estados Unidos, ya que se encuentran en 44 países.
La madre de Naasón y su sobrino también representan el riesgo de obstruir estos procedimientos federales, ya que, en 2019 en California, tras el arresto de Naasón, destruyeron evidencia y presionaron a las víctimas para que firmaran documentos falsos.
“Samuel, Naasón y sus coconspiradoras utilizaron la Iglesia LLDM para perpetrar abusos sexuales a miembros de la Iglesia, incluidos niños, a lo largo de generaciones. Desde 1964 hasta su muerte en 2014, Samuel abusó sexualmente de numerosas niñas y mujeres en la Iglesia. El abuso de Samuel, a su vez, sirvió como modelo para su hijo, Naasón, quien también abusó de niñas y mujeres en la Iglesia LLDM durante su tiempo como Apóstol, lo que continúa hasta el día de hoy. Como resultado de este ciclo de abuso que duró décadas, muchas de las víctimas de Samuel fueron las madres de las niñas y mujeres abusadas por Naasón”.
Durante 50 años aproximadamente, la madre de Naasón, Eva García, además de ser la matriarca y la sombra del poder, una de sus funciones era preparar a las jóvenes para que su esposo, el segundo “Varón de Dios”, Samuel Joaquín, abusara de ellas. Gustaba de participar en grupos íntimos con Samuel y las menores “preparadas”. Su modus operandi era hacerse amiga de las víctimas durante la adolescencia para después introducirlas paulatinamente en temas sexuales.
Rosa Sosa, Azalia Rangel García y Eva García de Joaquín, viajaban a distintos destinos con Samuel, Naasón y las víctimas a Estados Unidos, México, Malasia, el Reino Unido, España, Portugal, Polonia, Sudáfrica, Australia, entre otros lugares, con el objetivo de tener “placer” cuando ellos quisiesen. Era frecuente que durante el “acto” las mencionadas ayudaran a perpetuar los crímenes. También contactaban a las víctimas por medio del celular para mandarles la ubicación para que Naasón abusara de ellas.
La investigación que llevó a cabo la fiscalía identificó: “cientos de imágenes de pornografía infantil que fueron creadas bajo la dirección de Naasón y luego enviadas a Naasón a través de teléfono celular”.
En cuestión de trabajo forzado: “Muchos miembros de la Iglesia LLDM, incluidas las víctimas de los esquemas de abuso sexual descritos anteriormente, sirvieron a la familia Joaquín como trabajadores de construcción, niñeras, asistentes, contadores, limpiadores y en otras capacidades sin pago. Los miembros y asociados de la empresa Joaquín LLDM mantuvieron el control sobre estos miembros, a quienes obligaron a trabajar largas horas con poco sueño y sin pago, manipulándolos y coaccionándolos a través de la explotación de la doctrina de la Iglesia LLDM”.
Otro de los delitos que señalan es la explotación financiera a sus miembros. Como se ha venido denunciando a través de este medio, los líderes exigen el diezmo, la limosna por cada oración y las llamadas “ofrendas de amor”; estas últimas las piden cada vez que ellos quieren, con montos específicos. Este dinero es recibido de los 44 países en los que está la secta.
Cateo en casas de Naasón y su madre Eva García de Joaquín
Los agentes policiacos llegaron, registraron la residencia de Naasón y de sus padres Samuel y Eva, ubicada al este de Los Ángeles, California; ambas se encuentran en la misma cuadra, una detrás de la otra.
En ambas residencias, incautaron más de $1 millón en efectivo en diversas denominaciones y jugosas cantidades de dinero en dólares estadounidenses, canadienses y euros; estaban en sobres que decían “ofrendas de amor”. Se encontraron con más dinero en efectivo dentro de numerosas cajas fuertes, contenedores grandes y artículos de equipaje, así como monedas de oro, piezas de oro puro y platino, relojes de lujo y joyas.
En la residencia de Eva García de Joaquín, los oficiales descubrieron un pequeño sótano debajo de la cama en uno de los dormitorios que contenía un deshumidificador, una caja fuerte con $220,000 dólares en fajos, joyería costosa, una memoria USB envuelta en jade y más de una docena de monedas de oro; llamó la atención que todo estaba perfectamente organizado.
En la residencia de Naasón, encontraron los que denominaron “evidencia directa” de los delitos sexuales imputados. En la oficina del “Varón de Dios” había correas que son utilizadas como “columpio sexual”. En su garage estaba una bolsa de malla con baby dolls (las cuales se presume que las víctimas eran obligadas a usar para bailarle a Naasón); también se halló un juguete sexual, el cual era recurrente con los tipos de artículos utilizados en imágenes y videos de pornografía infantil creados bajo la dirección de Naasón.
