Orizaba, Ver.- Rescatistas y defensores de los animales señalaron que la mayor amenaza para los perros en situación de calle ya no es únicamente el gusano barrenador, sino la falta de acciones por parte de las autoridades municipales para atender una problemática que, aseguran, sigue cobrando la vida de decenas de animales.
Los activistas denunciaron que el gobierno ha permitido que la presencia del parásito se convierta en un problema cotidiano, sin emprender campañas permanentes de rescate, atención veterinaria o esterilización para los perros abandonados.
Afirmaron que esta omisión ha provocado que muchos animales mueran lentamente en la vía pública.
Explicaron que, mientras las mascotas con propietario suelen recibir tratamiento oportuno por parte de médicos veterinarios, los perros callejeros quedan completamente desprotegidos.
Sin alguien que responda por ellos, las heridas infestadas por el gusano barrenador avanzan hasta causar infecciones severas y, finalmente, la muerte.
Los rescatistas indicaron que, aunque el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) enfrenta limitaciones para intervenir cuando no existen reportes formales, los ayuntamientos sí cuentan con atribuciones para proteger a los animales en situación de calle mediante programas específicos.
A su juicio, la ausencia de políticas públicas demuestra una preocupante indiferencia gubernamental hacia el bienestar animal.
Sostuvieron que, pese a existir reglamentos de protección animal, éstos no se traducen en acciones concretas para evitar el sufrimiento de los perros abandonados.
Finalmente, hicieron un llamado a las autoridades municipales para asumir su responsabilidad y poner en marcha estrategias de atención integral, al advertir que el verdadero problema no es únicamente la plaga del gusano barrenador, sino la falta de voluntad para atender una crisis que continúa desarrollándose ante la mirada indiferente del gobierno y de gran parte de la sociedad.






