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Grave deterioro en montañas mexicanas

El caso más crítico es el Pico de Orizaba, la pérdida del glaciar Jamapa se acelera: Héctor Rojas

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Orizaba, Ver.- México enfrenta un grave deterioro acelerado en sus montañas más emblemáticas, advierte el biólogo Héctor Rojas. En el marco del Día Internacional de las Montañas, señala que México vive una crisis ambiental silenciosa pero profunda en sus cumbres más emblemáticas, Pico de Orizaba, Popocatépetl, Iztaccíhuatl, La Malinche y Nevado de Toluca. Según el experto, estas montañas muestran signos avanzados de deterioro, impulsados por el cambio climático, la deforestación, los incendios y la expansión humana sin control.

Rojas explicó que cada una de estas montañas enfrenta condiciones específicas, pero todas comparten un denominador común, “los ecosistemas están llegando a sus límites. Estamos viendo cambios que antes tomaban un siglo y ahora ocurren en menos de una década”, advirtió.

El caso más crítico, afirmó, es el Pico de Orizaba, donde la pérdida del glaciar Jamapa se acelera a un ritmo nunca antes registrado. “Esta montaña ya pasó de zona glacial a zona de nieve estacional. El Jamapa podría desaparecer por completo en las próximas décadas si no reducimos las presiones ambientales”, señaló. Además de la crisis climática, la tala ilegal y los incendios recurrentes están debilitando la capacidad de los bosques para almacenar agua y sostener la biodiversidad. “Es un problema que avanza montaña arriba”, lamentó.

Sobre el Popocatépetl, Rojas subrayó que la atención mediática se enfoca en su actividad volcánica, pero en las faldas del coloso se está perdiendo uno de los bosques más importantes de la región centro del país. “El Popo está rodeado de un ecosistema que se degrada cada año más. La tala clandestina, los incendios y la expansión urbana están reduciendo la infiltración de agua y provocando erosión severa”, explicó. De acuerdo con sus estudios, las zonas más castigadas se ubican entre los 3 mil y 3 mil 600 metros de altitud, donde el bosque de oyamel ha disminuido dramáticamente.

La situación en el Iztaccíhuatl tampoco es alentadora. El biólogo recordó que esta montaña albergaba glaciares importantes hasta mediados del siglo XX; hoy, prácticamente no queda rastro de ellos. “Lo que estamos viendo es la extinción de un ecosistema completo. Con el hielo se alteró también el equilibrio hidrológico de la zona”, dijo. La erosión en las partes altas se ha vuelto un problema mayor, mientras que en las faldas persisten prácticas de sobrepastoreo y tala selectiva que afectan los bosques de pino y oyamel.

Respecto a La Malinche, ubicada en los límites de Tlaxcala con Puebla, el especialista explicó que su condición como montaña accesible y de alta afluencia turística ha generado impactos ambientales significativos. “Es un volcán hermoso, pero muy presionado. Los senderos están sobreutilizados, la erosión del suelo aumenta y la basura sigue siendo un problema grave”, afirmó. Además, la deforestación en comunidades aledañas y los incendios forestales recurrentes están modificando el equilibrio de sus bosques templados.

Sin embargo, para Rojas el caso más alarmante es el del Nevado de Toluca. “Lo que ocurre ahí es un ejemplo trágico de lo que pasa cuando no hay ordenamiento ni vigilancia. El Nevado está al borde del deterioro irreversible”, aseguró.

Entre los problemas principales mencionó la urbanización ilegal, el turismo descontrolado, la contaminación de las lagunas del cráter y la fragmentación del bosque por tala clandestina. “Es una montaña que recibe miles de visitantes cada semana, pero sin el manejo adecuado. Eso tiene consecuencias visibles: caminos erosionados, vegetación aplastada y ecosistemas sin capacidad de recuperarse”.

El biólogo advirtió que estas cinco montañas representan no solo paisajes icónicos, sino también las principales fábricas de agua del país. Su deterioro, dijo, tendrá efectos en cascada sobre ciudades, agricultura y disponibilidad de recursos. “Cuando una montaña se degrada, toda la región que depende de ella entra en riesgo. Lo estamos viendo ya en varios estados”, puntualizó.

Rojas hizo un llamado urgente a reforzar la protección de las áreas naturales, regular el turismo, combatir la tala ilegal y promover programas de restauración ecológica que incluyan a las comunidades. “Aún estamos a tiempo de frenar el daño, pero la ventana se está cerrando”, alertó.

Finalmente, invitó a la población a reflexionar sobre el papel que cada persona puede desempeñar, “cuidar las montañas no es responsabilidad exclusiva del gobierno. Cada visitante, cada habitante, cada decisión de consumo suma o resta. Las montañas nos sostienen; ahora nos toca a nosotros sostenerlas a ellas”.

Por eficiencia energética, se han obtenido 760 mdp en ahorros: Sener

Debido a 16 acuerdos de consumo eficiente de energía, el país ha logrado ahorros acumulados de cerca de 760 millones de pesos, señaló Jorge Marcial Samperio, subsecretario de Planeación y Transición Energética de la Secretaría de Energía (Sener).

La dependencia entregó reconocimiento a 24 empresas que se sumaron al esfuerzo. 

Apuntó que durante mucho tiempo se creyó que el desarrollo se medía por cuánto se consume, pero hoy se sabe que consumir más no significa consumir mejor. “Esa visión es parte de los cambios que incorpora en este nuevo modelo energético que impulsa la presente administración con una mejor planeación, un sistema integral de información y la incorporación de la justicia energética”.

Subrayó que la justicia energética significa “garantizar que las personas tengan energía suficiente para realizar sus actividades”, por lo que para llegar a ese punto un paso necesario es incrementar la eficiencia. 

Anotó que en esto último, la industria tiene experiencia, pues ha modernizado sus procesos productivos y de innovación.

No obstante, consideró que los hogares y los servicios pueden mejorar también su consumo energético sin sacrificar bienestar. “Cada sector debe contribuir desde su ámbito, incluido el gobierno”, indicó.

Después de indicar que el efecto será mayor en la medida que la industria se sume también a este esfuerzo, el funcionario comentó que los acuerdos voluntarios de eficiencia energética avanzan.

Explicó que estos instrumentos “constituyen una herramienta probada en el mundo para reducir el consumo de energía a partir de mejorar el desempeño de las instalaciones”.

“En México sus resultados más eficientes confirman su importancia. En el último ciclo se firmaron 16 acuerdos de consumo significativos de energía que aplicaron 97 medidas de eficiencia y alcanzaron ahorros acumulados de 261 gigawatt hora equivalentes a cerca de 760 millones de pesos”, resaltó.

Abundó que con la nueva ley de planeación y transición energética se fortalece la operación y seguimiento de los compromisos que asumen los usuarios. 

Anotó que en noviembre de este año, la Sener inició una nueva fase de esta iniciativa para integrar a más instalaciones industriales, comerciales y de servicios. “El objetivo es fomentar la colaboración entre el gobierno y las empresas privadas para que cada instalación adopte y aplique buenas prácticas en sus procesos”, dijo.

Comentó que con la adhesión a los acuerdos de estas empresas, se reconoce públicamente su compromiso con las metas asumidas y al cumplirlas obtienen el distintivo de excelencia que acredita su desempeño ejemplar en materia de eficiencia energética.

Subrayó que la meta es sumar a más de 200 empresas a esta iniciativa, no solo aquellas que consumen que hacen un consumo intensivo de energía, sino también empresas medianas y pequeñas, comerciales y de servicios.