Orizaba, Ver.- Las manifestaciones en contra de la ampliación de la autopista Balastrera-Córdoba continuarán de manera indefinida, confirmó Valentín Romero Trujillo, delegado de la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas AC (Hamotac), quien aseguró que dichas acciones se harán sin bloquear el tránsito para no afectar a quienes utilizan esta importante vía de comunicación.
“Nuestra postura es firme, pero pacífica. No queremos perjudicar a nadie, mucho menos a los automovilistas que transitan diariamente por este tramo. Nuestro objetivo es que las autoridades aclaren el origen y los alcances del proyecto”, expresó.
Romero Trujillo expuso que la Hamotac y pobladores de Balastrera, Maltrata y Nogales han manifestado su preocupación por el impacto ecológico y social que podría generar la ampliación, especialmente en áreas montañosas y boscosas donde existen manantiales y zonas de recarga hídrica.
Además, el transportista afirmó que hasta el momento no hay información pública clara sobre la autorización ambiental ni sobre los estudios de factibilidad técnica de la obra. “No hay evidencia de que el Gobierno del Estado haya dado su aval. Incluso tenemos información de que la gobernadora Rocío Nahle García no está enterada de los detalles y, por lo tanto, no la respalda”.
Refirió que la protesta busca abrir un canal de diálogo con las autoridades estatales y federales a fin de exponer las irregularidades detectadas en el proyecto, que según dijo, beneficiaría principalmente a empresas privadas relacionadas con la operación de autopistas y concesiones carreteras.
“Estamos convencidos de que este proyecto se impulsa desde intereses económicos ajenos a la población. La gobernadora no tiene conocimiento directo de su desarrollo y, por lo tanto, no lo apoya. Lo que pedimos es que se detenga cualquier intento de construcción hasta que se hagan estudios transparentes y se consulte a las comunidades”, recalcó Romero Trujillo.
Cabe mencionar que los pobladores de la región advirtieron que el trazado de la autopista propuesta atravesaría zonas de cultivo, afectando a familias que dependen económicamente del campo, además de alterar el equilibrio ambiental de las sierras que bordean la región Altas Montañas. También consideraron que la obra implicaría apertura de túneles y cortes de montaña, lo que aumentaría riesgo de deslaves y daños ecológicos.
El delegado reiteró que la Hamotac seguirá haciendo jornadas informativas, como entrega de volantes y asambleas públicas, para mantener a la población al tanto del avance del proyecto y de las posibles afectaciones.
“No vamos a caer en provocaciones ni a cerrar carreteras, pero sí vamos a mantenernos firmes. El pueblo tiene derecho a saber qué se planea construir en su territorio”, agregó.
Finalmente, Romero Trujillo instó a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y al gobierno estatal a transparentar los permisos y contratos asociados a dicha obra. “Queremos claridad y respeto. No se puede seguir planeando infraestructura de alto impacto sin la participación ciudadana ni el aval de las autoridades competentes”, concluyó.






