Padres de familia, así como personal del Centro de Desarrollo Infantil (Cendi) El Papalote de la ciudad de Cardel se manifestaron en el acceso principal de las oficinas delegacionales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Veracruz-Norte, para exigir a las autoridades que no se cierre esta estancia infantil.
Los manifestantes, que arribaron a las instalaciones a bordo de tres autobuses, dijeron que la protesta es pacífica y consideraron que la acción implementada es una arbitrariedad, porque en las veces que se condujeron las supervisiones respectivas los responsables ponían obstáculos para no dar su anuencia al proceso de licitación.
La directora del Cendi, Alma Irene Cruz Cervantes, dio a conocer que dicha estancia ha estado operando desde hace 24 años sin ningún obstáculo y el 31 de marzo es cuando empezaron los problemas al no permitirles renovar el contrato, supuestamente porque el inmueble no cumplía los requisitos para fungir como estancia infantil, por estar operando cerca de una bodega de fertilizantes, lo cual es totalmente falso.
De cerrarse esta guardería, dijo, afectaría a los derechohabientes del IMSS y población en general, al ser la única guardería existente en la región, en donde actualmente se atienden 98 infantes, quienes se quedarán sin recibir la atención requerida, pues en la zona no existe ningún otro Cendi que atienda a menores de 45 días de nacidos hasta los cuatro años.
Expuso que en el Cendi laboran 30 educadoras, quienes por este motivo podrían quedar desempleadas, por lo que se intenta dialogar con Jesús Martínez Torres, representante del IMSS Veracruz-Norte, para evitar que se deje de prestar el servicio, ya que por esta decisión no se está brindando el servicio a los derechohabientes.
Lidia Hernández, una de las madres trabajadoras afectadas, expresó que la medida adoptada por el Instituto los deja sin opciones para atender a sus hijos, lo podría ocasionar que pierdan sus empleos porque no se tienen otras opciones para que sus menores sean atendidos.
Acusaron que algunos funcionarios del Instituto trataron de cooptarlos ofreciéndoles cierta cantidad de dinero para que no apoyaran el movimiento, consideraron injusta la medida que se está tomando y que tanto el patrón como el derechohabiente pagan su cuota correspondiente para que se les otorgue este beneficio a que tienen derecho.
Por separado, Mónica Gallegos, madre de dos niñas que son atendidas en el Cendi El Papalote, dijo que cuando se hizo la visita de inspección a la guardería, a los empleados del Seguro Social se les pidió transparencia, lo cual no hubo, pues no dejaron que ninguna comisión de padres de familia estuviera presente en el proceso.
“Nosotros tenemos evidencias de que los responsables del Cendi han cumplido con todos los requisitos solicitados por el IMSS y por qué quitar ese derecho a las madres trabajadoras, porque la cuota que se paga se descuenta tanto al patrón como al derechohabiente de manera mensual”, aseguró.
Es inconcebible que se quiera cerrar la estancia infantil cuando es algo necesario para las madres trabajadoras, y es por ello que acudimos aquí, por nuestros hijos que requieren del servicio y la educación que se les imparte es excelente, concluyó.
Luego de la protesta, los inconformes fueron atendidos por el representante del IMSS Veracruz-Norte, Jesús Martínez Torres, quien estableció el compromiso de analizar el caso y dar una solución que no afecte a los menores que allí se atienden.






