El ayuntamiento de Xalapa y la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento (CMAS) deben dar a conocer el costo de la perforación del pozo de agua en El Castillo y datos como el origen del agua que se piensa extraer, su calidad y la inversión que se requerirá para su tratamiento.
Ambientalistas e investigadores advirtieron que ven con preocupación que esta estrategia se “quede corta” ante la gravedad de la escasez de agua en la ciudad.
Aunque la autoridad municipal anunció que obtuvo cinco concesiones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para perforar pozos, la obra del primero lleva 200 metros perforados y no han encontrado agua, de acuerdo con lo señalado por el alcalde suplente Alerto Islas.
El coordinador del Centro de Ciencias de la Tierra de la Universidad Veracruzana (UV), Carlos Manuel Welsh Rodríguez, afirmó que actualmente la ciudad enfrenta un déficit de 60 por ciento en el surtimiento de la demanda de agua potable y que aunque la perforación de pozos es una estrategia, se deben dar a conocer los costos, porque no toda el agua subterránea es apta para uso humano y en ocasiones su tratamiento es caro.
“Desafortunadamente en Xalapa hemos perdido la capacidad de brindar el servicio de agua a prácticamente toda la ciudad, esto es porque nuestra provisión de agua superficial viene de una sola fuente (…). La oferta del recurso hídrico para la ciudad de Xalapa está por debajo del 40 por ciento de lo que ocurría en la década del año 2000, eso quiere decir que tenemos un déficit de 60 por ciento del recurso hídrico”, dijo.
Comentó que de manera previa a la perforación de pozos se requiere de un estudio de carácter geofísico para saber dónde está el agua, cómo escurre y la calidad de ese recurso, porque en muchas ocasiones el agua subterránea no tiene las condiciones mínimas necesarias y va a resultar más cara la extracción que su disposición en la superficie.
Lamentó que hasta ahora esos estudios no se han dado a conocer a la ciudadanía porque se tiene que saber no sólo dónde están perforando, sino por qué se eligió esa zona, así como la cantidad de agua disponible y su calidad, porque el agua subterránea necesita un tratamiento primario y quizá algún tratamiento secundario para poder distribuirla.
“No sabemos si es un río subterráneo, si es un depósito de agua, no sabemos si es agua que tiene 100 o mil años ahí, esta clase de elementos son fundamentales para determinar la explotación del recurso. Imagínese que tenga 500 o mil años en este depósito, obviamente la calidad del agua es diferente, es agua de orden geológico y necesitará un tratamiento primario, secundario, terciario y quizá un tratamiento superior para que pueda ser utilizada para fines humanos”.
Welsh Rodríguez alertó que si el agua que se pretende extraer es de un escurrimiento significa que no va a llegar a su destino y si es un agua estacionada y se extrae y no se bombea a otro elemento de una masa similar podrían causar hundimientos.
Por su parte, el integrante de La Asamblea Veracruzana de Iniciativas Ambientales (Lavida), Emilio Rodríguez, advirtió sobre los efectos que esta obra pueda tener en el sistema lagunar de la zona de El Castillo.
“Seguramente habrá un impacto directo sobre el sistema lagunar que hay en esa región de El Castillo. En términos hidrológicos la realidad es que conocemos muy poco del comportamiento del agua subterránea pero sí podemos inferir una afectación a las lagunas y pozos de esa región”.
El activista comentó que incluso la extracción de agua podría causar un “efecto popote” en otras fuentes de agua y pozos que usan pobladores, campesinos y ganaderos de esa región. “Puede haber un efecto popote en otras fuentes de agua que les signifique una merma, los pozos pueden llegar a resolver de manera temporal el abasto del agua pero es eso, una solución temporal”, dijo.
Emilio Rodríguez insistió en que los pozos no serán suficientes y que la perforación que actualmente se hace debe ser auditada por la ciudadanía porque cada metro que se perfora tiene un costo mayor.
“Es una obra que se está haciendo con recursos públicos y cada metro que se excava es un metro que se cobra. No va a ser suficiente uno, dos o tres pozos, tenemos que atender la cuenca en su conjunto y si no se observa de esta manera, será lamentable”.






