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Uso de glisofato acaba con las abejas

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La aplicación de agroquímicos en plantíos de café y de limón, más la acelerada tala de árboles en los municipios de Teocelo, Cosautlán de Carvajal y Coatepec, obligaron a los productores de miel a practicar la trashumancia hacia otros municipios con el propósito de salvar sus abejas.

Con 24 años de experiencia como productor de miel y originario del municipio de Teocelo, Claudio Córdoba Ruiz refiere que en la última década hay una mortandad de abejas nativas y melíferas provocada por la aplicación de químicos herbicidas.

“Ha habido una acelerada tala de árboles excesiva; pedimos que no se sigan echando químicos y herbicidas en café, en limón. Ha habido mortandad de abejas entre apis y abejas nativas, que llevan un buen tiempo con nosotros”, afirmó.

En un inicio, el teocelense aprendió la apicultura para allegarse ingresos que ayuden a alimentar a su familia y a través de los años con la crianza nació su admiración por las abejas. “Es muy triste ver que la colonia de las abejas se sale de su nido, como si no les gustara su nido y caen muertas por el glifosato; las abejas cuando se sienten contaminadas ya no entran a su colonia, ellas mueren (aparte)”, explicó.

Córdoba Ruiz informó que desde 2022 notaron una escasa floración en árboles de limón y café, y esta circunstancia impacta en la producción de miel, así que practicaron la trashumación hacia el municipio de Juchique de Ferrer.

De Teocelo a Juchique Ferrer hay una distancia de 120 kilómetros aproximadamente, los cuales son recorridos en un tiempo de cuatro horas por la familia Córdoba Ruiz para ir a visitar sus cajones con abejas ubicados en sembradíos de café que no son regados con agroquímicos, glifosatos o herbicidas.

“Buscamos varios lugares de pecoreo. Desgraciadamente no alcanza la flor. Hacemos la trashumancia, que es buscar zonas donde puedan vivir y no estar alimentándolas con azúcar o fructuosa; nosotros las movilizamos para tener miel orgánica y salvarlas de los agroquímicos” explicó el vecino de la comunidad El Zapote, municipio de Teocelo. 

En Juchique de Ferrer también encontraron árboles de chalahuite, cucharo y la chaca o mulato, los cuales dan sombra y sirven para que sobreviva la colonia de abejas.

Al mostrar sus botes con miel orgánica Córdoba Ruiz explica: “Esta es miel de apis, de multiflora. Hay tiempos buenos, pero desgraciadamente llevamos dos años en que la floración ha estado muy escasa y cuando tenía que llover no llovió y cuando no tenía que llover, llovió. Los seres humanos tenemos la culpa al aplicar herbicidas y talar árboles”.

Claudio Córdoba afirma que las abejas son parte de su vida y está agradecido porque en conjunto con ellas adquieren la miel orgánica para venderla en mercados agroecológicos en 200 pesos el litro.

Otro problema al que se enfrentan los productores es que la miel es acaparada por los intermediarios o coyotes de la región de Coatepec, los cuales pagan el litro de miel natural en 35 pesos y ellos la envasan para ofrecerla al público en 200 pesos.

Claudio Córdoba fue entrevistado en el edificio de la Universidad Intercultural Veracruzana en Xalapa, donde se celebró el “Encuentro Agroecológico”, organizado por la Subsecretaría de Autosuficiencia Alimentaria, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y la Secretaría de Bienestar.

En el “Encuentro Agroecológico” participan las mujeres médicas veterinarias en el área técnica del programa Producción para el Bienestar de la Ssecretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) que laboran en diversos municipios, Marisol Franco, Nadia Albor, y los productores de miel Anabel Martínez Rivera, y Galdino Navarro Hernández.

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