Orizaba, Ver.- El valle de Orizaba sería afectado en caso de una eventual erupción del volcán Pico de Orizaba de acuerdo con un estudio que realiza Matías Nicolás Vázquez Montoya, alumno de la maestría en Ciencias de la Tierra que imparte la Universidad Veracruzana.
De acuerdo con un artículo publicado en el sitio universitario, el estudiante, originario de Chile, explica que el estudio lo realiza sobre el pasado de los volcanes para prevenir riesgos que afecten a la población.
“En México existen volcanes activos cercanos a localidades densamente pobladas, y con el estudio de los depósitos antiguos de erupciones puede determinarse el alcance que en un futuro podrían alcanzar”, destaca.
Asimismo, precisa, “con ello (se busca) colaborar en la elaboración de mapas de peligro e implementación de medidas en materia de protección civil.
“En caso de que el Pico de Orizaba hiciera erupción alcanzaría una distancia más allá de los 30 kilómetros del cráter y se estima que con la dirección del viento actual pudiese cubrir la ciudad de Orizaba, así que el trabajo realizado tiene un trasfondo social, por la prevención para ayudar a delimitar las zonas seguras y la elaboración de un plan de evacuación de las poblaciones”, se precisa.
Igual se apunta: “estudios similares se realizan en todo el país y otras partes del mundo para prepararse ante futuras erupciones o reducir los márgenes de error, lo cual se puede hacer mediante el análisis de los depósitos del material arrojado y acumulado desde hace cientos y miles de años.
“Según el estudio de estos remanentes de material, los geólogos y vulcanólogos coinciden en que existe 90% de probabilidad de que las erupciones hayan sido mayores de lo que muestran las marcas. Sin embargo, aún hay una infinidad de información oculta que debemos averiguar”.
En el texto se da a conocer que Vásquez Montoya “realizó una práctica de campo en el volcán Pico de Orizaba que consistió en instalar equipos para continuar con el monitoreo en el volcán, medir los sismos registrados en el sitio, ya que han sido identificados de dos tipos: por fallos de la tectónica de placas y los volcanotectónicos producidos por el movimiento del magma, de ahí la importancia de la estación.
“Aún falta mucho por conocer e investigar sobre el Pico de Orizaba. Entre los datos arrojados por la investigación, está el hallazgo de nuevos depósitos de erupciones antiguas que no han sido descritas ni tienen registro en la bibliografía actual, información que puede mejorarse con la ayuda de la tecnología”.
Este proyecto, sostiene, se enfocará en identificar hasta dónde podría llegar una erupción tipo pliniana; “en el caso del Pico de Orizaba es una erupción pliniana, que es la de mayor intensidad y magnitud, por lo tanto, con los datos obtenidos es posible tener un plan de evacuación y un mapa de peligro para los poblados cercanos que podrían resultar afectados”.
Es complicado predecir una erupción, señala, “porque cada volcán tiene un comportamiento y erupciones distintas; hasta ahora se ha logrado anticipar un par de minutos antes del evento y al determinar su alcance ya pueden realizarse planes de evacuación en los que exista el menor riesgo posible. Con estas investigaciones lo que pretendemos es poder movilizar a la mayoría de las personas y mitigar en gran medida las pérdidas humanas”, concluye.
