Los cuerpos de agua que conforman el Paseo de Los Lagos, en la ciudad de Xalapa, son perjudicados por personas adultas y menores de edad que arrojan basura que va desde sartenes hasta sillones, y a esto se le suman las bolsas de plástico y botellas que son arrastradas por la fuerza de la lluvia en las calles y caen ahí.
Los empleados de la Dirección de Medio Ambiente, a través del departamento de Parques y Jardines, laboran para mantener limpias las áreas verdes de Xalapa, entre estos el Paseo de Los Lagos, con el propósito de mejorar la imagen para las y los ciudadanos, así como las personas que visitan la capital.
Sin embargo, adultos y menores de edad arrojan basura de manera directa al agua, otros más llevan a sus perros a pasear y no recogen las heces, lo que ocasiona malestar para los visitantes que ensucian su calzado.
Pese a los malestares que causó la falta de agua en sus casas y negocios, las personas siguen sin hacer conciencia del cuidado al medio ambiente, lo que se refleja en la contaminación de este cuerpo hídrico.
Con el uso de coladeras de gran tamaño, los empleados de Medio Ambiente extraen a diario una gran cantidad de envolturas de botanas, botellas de plástico, de cristal, aerosoles, bolsas, condones y hasta sartenes, cobijas y sillones.
“Desgraciadamente la gente no entiende, lo estamos viviendo, no hay agua, y no hay porque hemos acabado con nuestros bosques, pero inclusive con todas estas alertas siguen tirando la basura”, expusieron.
Incluso, un contenedor del Servicio de Limpia Pública instalado en el Paseo para que visitantes coloquen ahí la basura fue extraviado por unas semanas, y en los días de sequía y estiaje en los que disminuyó la cantidad de agua los empleados vieron con asombro que estaba en medio de uno de los lagos.
“Un contenedor estaba en el lago hundido, lo teníamos desaparecido y ahorita que bajó el agua nos metimos a sacarlo, ¿quién lo aventó? No lo sabemos, tal vez los indigentes o los chavos que vienen a pasear. Todos los días se batalla con la gente que tira basura”, expusieron.
“A las personas les recordamos que está mal tirar basura, se comen una chatarra y la bolsa al lago; compran comida para peces y las bolsitas las avientan al lago, están viendo los papás y las mamás que ya se acabaron el aerosol que les echa espuma de color, y los niños lo avientan al lago y no les dicen nada”.
Lamentaron que la ciudadanía en general continúe sin hacer conciencia de que el agua anida a seres vivos como los peces, tortugas, patos, aves de paso.
“Hay veces que les decimos por favor levanta la popó de tu perro, por favor levanta la basura que tiras. ¡Para que les decimos, se enojan! Nos responden: ¡Para eso están! ¿O no? Para limpiar, para eso te pagan ¡Ahí levántala!”.
Al finalizar, los empleados aclararon que no son autoridad para sancionar o hacer reclamos a los usuarios del Paseo, por eso prefieren quedarse callados cuando ven que los dueños de perros no recogen las heces, o los visitantes tiran la basura al agua, sin embargo, al laborar en ese espacio a diario piden respeto al área verde.
“Se le toma cariño, y se siente feo que lo ensucien, nosotros venimos, limpiamos, y al rato ya tiraron la basura por donde sea; sería bueno que se dieran cuenta que viene gente de otros estados a tomarse la foto a las letras, llevarse un recuerdo. ¿Y qué recuerdo? Un lago sucio con basura, y basura por aquí, y popó de perro por allá, se embarran”, lamentaron los empleados.






