Río Blanco, Ver.- Familiares de pacientes atendidos en el Hospital Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Bienestar antes Regional de Río Blanco (HRRB) denunciaron la mala atención médica, las condiciones insalubres y la desorganización que prevalece en esta institución.
Los afectados han dado a conocer que existe una total falta de higiene, trato discriminatorio hacia pacientes de comunidades indígenas, retrasos en procedimientos médicos y un sistema administrativo que es un caos.
Uno de los familiares de una paciente quien no reveló su nombre por temor a represalias dio a conocer que los enfermos son mantenidos en condiciones deplorables, pues “no se les baña con regularidad, no se les cambia la ropa de cama y son hacinados en cubículos donde conviven hasta tres personas, violando las normas de sana distancia”.
Además, expuso que las camillas se encuentran en mal estado y los baños no funcionan correctamente, lo que agrava la situación de quienes requieren atención médica. Los señalamientos abarcaron hasta el personal de trabajo social, quienes no se ponen de acuerdo en los requisitos necesarios para gestionar materiales médicos o procedimientos. Además, se denunció un trato discriminatorio hacia pacientes provenientes de comunidades de la sierra, quienes son atendidos con desdén y negligencia. Hace unos días, ingresó una mujer a consecuencia de una fractura, y ya lleva mucho tiempo sin ser intervenida quirúrgicamente.
Presunta negligencia en Córdoba
Córdoba, Ver.- Un nuevo caso de presunta negligencia médica ocurrió en el Hospital de Zona 8 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Córdoba, se trata de la mujer María Isabel T.L., quien ahora enfrenta complicaciones de salud, luego de haber sido sometida a una cirugía por una fractura en la espinilla.
De acuerdo con un testimonio, hace un año sufrió una caída en su domicilio y fue intervenida quirúrgicamente en el IMSS de Córdoba, donde le colocaron una placa. Sin embargo, a los pocos meses comenzó a notar que una de las puntas de la placa sobresalía de su pierna. A pesar de manifestar su preocupación, los médicos aseguraron que todo estaba bien.
Durante su rehabilitación, a pesar de informar sobre el dolor que sentía, las enfermeras le indicaron que debía dejar la andadera y caminar con normalidad, aunque ella continuara sintiendo molestias. Así continuó, pero su situación se agravó hasta que la placa atravesó su piel, dejándola con una herida abierta.
A pesar de ello, el personal médico de la clínica le ha dicho que no le pasará nada. Esta situación ha causado indignación entre sus familiares, quienes acusan falta de atención y posible negligencia.
