El vocero de la Arquidiócesis de Xalapa, Juan Beristain de los Santos, mencionó que en Veracruz se necesita paz ante la ola de violencia que comienza a afectar a los municipios.
Lamentó la violencia rampante, la falta de trabajo bien remunerado, los robos, la corrupción, el egoísmo, la emigración de nuestra gente por falta de oportunidades, el engaño y el descarte de los ciudadanos para crear una sociedad más fraterna, signos todos ellos de una condición humana carente de fuerza que reclama una verdadera esperanza que debemos poner sólo en Dios.
Ante ello indicó que tener esperanza significa dejarse curar de los males profundos que enferman la naturaleza total de la persona, pues la transformación que Dios nos ofrece en Cristo mediante la gracia del bautismo acontece con signos sencillos.
“No desconfiemos de la sencillez de la acción de Dios. San Ambrosio aconsejaba confiar en la fuerza de Dios con la mirada de la fe”, agregó.
En ese sentido, resaltó que la vida bautismal es una experiencia viva que se debe reavivar de modo más intenso en el tiempo pascual.
“El agua y la sangre que brotan del costado abierto de Cristo en la cruz son signos de la promesa cumplida por Dios al nuevo pueblo de Israel. A lo largo de los textos y acontecimientos bíblicos del pueblo, Dios venía anunciando, en torno a los profetas, la nueva creación en Cristo para todos los hombres y mujeres que tuvieran fe en el Mesías. Sólo Dios nos puede reconciliar con Él en Cristo”, agregó.






