InicioEstadoEjercicio periodístico es víctima de violencia e inseguridad debido al crimen organizado   

Ejercicio periodístico es víctima de violencia e inseguridad debido al crimen organizado   

No ha sido correctamente atendido por autoridades del país

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Orizaba, Ver.– El ejercicio periodístico del país en la pasada década entró en una escalada de violencia e inseguridad, especialmente a manos del llamado crimen organizado, “es una situación que se agudizó” y que la autoridad correspondiente no ha podido atender, “urge una verdadera procuración de justicia y garantizar la seguridad de los comunicadores”. 

En un documento, la diócesis de Orizaba da a conocer los resultados del “XXIX encuentro nacional de pastoral de la comunicación”, en donde destaca el rechazo a la escalada de inseguridad y a la violencia en manos del crimen organizado”. En el texto se lee que desde el 2010, los obispos del país, “en la carta que en Cristo nuestra paz, México tenga vida digna, denunciaban con voz profética, la escalada de inseguridad y violencia a manos del crimen organizado. Hoy expresamos nuestro sentir y nos pronunciamos al respecto”. 

Asimismo, se señala: “lamentamos que esta situación se haya agudizado en contra de la libertad de expresión, amenazada por el crimen organizado, los mismos dueños de los medios de comunicación, el gobierno, y las personas que imparten justicia. En particular enfatizamos a comunicadores y periodistas que han sido asesinados, perseguidos y que son víctimas de diferentes maneras para silenciarlos, así como a defensores de derechos humanos y a toda persona que trabaja de diversas formas por la paz”. 

“Pedimos a los ciudadanos, a quienes custodian e imparten justicia y a los representantes de todos los niveles de gobierno a que se comprometan a asumir su responsabilidad como constructores de la paz. Al respecto, como comunicadores católicos nos comprometemos a ofrecer nuestro servicio y herramientas de trabajo para dar voz a todas las personas heridas, que sufren, para denunciar la barbarie y la deshumanización que experimentan”. 

Podemos, se señala, “ser puentes para que Jesús llegue al corazón de cada persona y, después, que toda la comunidad pueda hacer presente a Cristo en medio de nuestra sociedad. Ser agentes activos en la promoción de los Derechos Humanos, para cuidar la dignidad humana de miles de personas tanto mexicanos, como migrantes que transitan por el país. Tener apertura al diálogo sincero, no solo con gobernantes, sino también con políticos, intelectuales, influencers y líderes de buena voluntad”. 

Debemos “oponernos a ser cómplices de la corrupción para convertirnos en aliados de la Verdad contenida en la Escritura que consiste en la revelación de un Dios amoroso que quiere la plenitud para sus hijos. Orar y fomentar la oración en nuestras diócesis por la sanación de cientos de familias lastimadas por la descomposición social y la impunidad”. 

Romper el silencio omiso, prosigue, “que ha sido fermento para este flagelo en nuestra sociedad. Suplicamos a nuestra Madre, María de Guadalupe, que nos entregó en la Cruz al príncipe de la paz, nos recuerde que si nos dejamos conducir por el Espíritu Santo que es quien conoce lo más profundo de la persona y lo más íntimo de Dios, escucharemos con los oídos del corazón y seremos capaces de construir la paz”. 

El documento está firmado por Héctor López Alvarado,   Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Guadalajara y también presidente de la Comisión Episcopal para la pastoral de la comunicación.

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