La Arquidiócesis de Xalapa consideró que la indiferencia creciente, el egoísmo calculador, el consumismo desbocado y la mentira sistemática nos conducen a la insatisfacción, al deterioro de la cercanía y calidez humanas, además de que nos enfrentan como sociedad.
En el comunicado dominical destacó que no es recomendable disolver lo mejor de nosotros ante esa situación que se padece en la actualidad.
Refirió que la sociedad ha hecho conquistas estrepitosas e incalculables en el campo de la tecnología pero parece que ha retrocedido a la caverna oscura con el ruido apabullante y la fría indiferencia frente al que está a nuestro lado.
“Hasta parece que se promueve intencionalmente, desde todos los niveles de la vida, la trivialidad, la bastedad, la descompostura, desmesura y la agresividad hacia los demás y hacia la naturaleza”, recalcó.
En ese tenor, mencionó que ante las dificultades y problemas que vivimos, el Adviento cristiano ha llegado a nuestros días decembrinos, el cual es un tiempo y un espacio sagrado para la oración, la reflexión y la reconciliación, pero ante todo y sobre todo, se indica, es la persona de Jesucristo que sale a nuestro encuentro para curarnos, renovarnos y revitalizarnos en lo más profundo de nuestro ser.
“Adviento es la persona de Jesucristo que viene para limpiar nuestro rostro y dar brillo a nuestros ojos que nos permitan valorar altamente a todos los que están cercanos hasta reconocerlos como invaluables compañeros de camino hacia la plenitud personal y comunitaria.
“Adviento es la persona de Jesucristo que se hace frágil y pequeño para que recordemos que cualquier proyecto por perfecto que sea es provisional y perfectible. Adviento es la persona de Jesucristo que lava nuestra historia personal y comunitaria para vernos todos como hermanos de una misma patria, de una misma sociedad y de un destino común. Adviento es la persona de Jesucristo”, concluyó el comunicado´.






