Por Emilio Antonio Vázquez Morales / AMEXCAN
Veracruz, Ver.- El poderío estadounidense que incluye a las grandes cadenas de medios de comunicación en nuestro vecino país del norte, ha hecho creer falsamente al mundo que los indocumentados que llegan a la Unión Americana son además de delincuentes, quienes roban los empleos a los norteamericanos, sin que los dirigentes de los países latinoamericanos salgan a dar la cara por sus compatriotas para aclarar esta errónea versión.
Se estima que en la Unión Americana residen alrededor de 11 millones de migrantes indocumentados, sobre todo mexicanos que, en el censo llevado en 2022, se calcula suman unos 4.8 millones acorde a la Oficina de Estadísticas de Seguridad Nacional, constituyendo la fuerza laboral más importante en los Estados Unidos de Norteamérica.
Como parte de sus propuestas para cumplir con su slogan “Make America Great Again”, Trump afirmó que se llevaría a cabo la más grande de todas las campañas de deportación masiva de personas indocumentadas en la historia de Estados Unidos, una vez su administración entrara en vigor en enero del 2025.
“Somos como el bote de basura del mundo, vienen criminales desde 181 países diferentes, desde Venezuela hasta el Congo” – señaló en uno de su mitin político en Arizona en el mes de octubre, 2024.
Este señalamiento es importante, pues impone una serie de adjetivos sobre un grupo ya asentado en la Unión Americana, el cual es continuamente catalogado de retractor de la economía, cuando la evidencia y los estudios siempre han mostrado lo contrario.
Pero… ¿Quiénes son los delincuentes?
La Oficina de Estadísticas de Justicia (BJS), en su actualización más reciente para el año 2022, contó un aproximado de 1 millón 185 mil prisioneros entre cárceles estatales y federales, de los cuales 274 mil (23%) son de raíces hispanas. Sin embargo, la segmentación hispana no es precisa, pues los informes aclaran que la división es hecha por sus orígenes étnicos y no por su situación migratoria.
Un año después, la BJS del gobierno americano, en un informe publicado en 2023 por la investigadora Ann Carson, sostiene que el 32% de las personas encarceladas eran de origen afroamericano o negro, el 31% blanco y solo el 23% eran hispanas. La cifra cuadró nuevamente a los hispanos como el sector demográfico con menos incidencia delictiva.
Sin embargo, la Comisión Estadounidense de Sentencias (USSC) afirma que el 85% de las personas que son encarceladas en EUA son ciudadanos americanos. Esto pone en duda la lógica acerca de los indocumentados como los criminales ilegales y los posiciona como lo que son: personas temidas a causa de un miedo infundado por la prensa americana y un discurso populista sin sustento sólido.
Por otro lado, otro conteo más preciso es a nivel federal, pues la Oficina Federal de Prisiones (FBP), durante mayo 2025, dio con un total de 157 mil prisioneros recluidos en prisiones federales de Estados Unidos.
La desigualdad de estos números es evidente, pues esta misma oficina afirma que el 83.7% de los 157 mil prisioneros reclusos en prisiones federales de Estados Unidos cuentan con ciudadanía americana (cifra similar a la presentada por la USSC), mientras que el 8.2% de los prisioneros son de origen mexicano. El porcentaje restante de prisioneros varía entre diferentes naciones.
Por otra parte, la Oficina Federal de Prisiones (FBP) cataloga a los prisioneros debido a su incidencia y tipo de crimen, donde el 5% de los prisioneros son detenidos a causa de irregularidades migratorias y el resto por otras categorías delictivas.
No es sorpresa que sean los mexicanos e hispanos los más detenidos a causa de los esfuerzos implementados por el gobierno americano para frenar el flujo migratorio de México y Centroamérica a Estados Unidos.
Recientemente, CATO Institute, una institución dedicada a la investigación social y política, reveló un estudio que mostraba la incidencia delictiva de los migrantes indocumentados dentro de Estados Unidos. Este mismo afirmaba que por cada 100 mil migrantes indocumentados, únicamente eran detenidos 613 por infracciones a la ley.
Este mismo estudio mostraba cifras diferentes cuando hablaba de ciudadanos americanos. Afirma que por cada 100 mil ciudadanos americanos, 1,221 son detenidos y encarcelados. Esta cifra representa prácticamente el doble, y puestas en proporción, la disparidad todavía aumenta.
Estas infracciones pueden ser contadas no solamente por cometer un acto criminal dentro de Estados Unidos, pues en términos de ley también puede ser considerado un delito no contar con la documentación legal que acredite la estadía legalmente en el país. Por ende, de esos 613, hay un número de personas que son detenidas únicamente por no contar con un permiso para residir en EUA.
Cato Institute afirma de forma sólida no solamente que los inmigrantes indocumentados son aquellos que no tienden a romper la ley, sino que su presencia en general afecta en los lugares donde se asientan, disminuyendo considerablemente las tasas de crímenes donde hay más densidad de migrantes indocumentados.
Además, el mismo reporte afirma que los que tienen tendencias más altas a la incidencia delictiva son los nativos con ascendencia hispana nacidos en Estados Unidos, personas con documentación legal, a comparación de los “ilegales”.
¿Los americanos aprueban esto?
A pesar de las cifras presentadas en diferentes estudios y portales de información carcelaria y jurídica, existen fuentes de información que expresan la imagen del pensamiento colectivo americano referente a la situación de los migrantes indocumentados.
Acorde a Pew Research Center, el 59% de los adultos en Estados Unidos aprueban el incremento de esfuerzos por parte de Donald Trump para deportar personas indocumentadas. Además, un 47% aprueba el recorte de presupuesto federal entregado a ciudades y estados si no colaboran con los planes de deportación masiva.
En su contraparte, otro grupo de americanos, participante de otra encuesta dirigida de igual manera por Pew Research Center, sostiene que el 64% de los americanos considera que los migrantes indocumentados deberían tener medios para poder residir en Estados Unidos de manera legal siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos, cifra que en 2020 era del 75%.
Esta misma encuesta mostró que las personas que opinan que los indocumentados no deberían tener formas legales de residir en Estados Unidos aumentó del 24% en 2020 al 35% hoy día.
Además, Gallup, una empresa americana dedicada a la recolección de datos y encuestas, afirmó a través de un reporte la preocupación de los ciudadanos americanos en materia de migración y detención de migrantes indocumentados.
En la encuesta, se preguntaba a los participantes el nivel de preocupación acerca de la situación migratoria de la Unión Americana, en la cual en 2024 presentó un 48% de ciudadanos con alta preocupación, cifra que disminuyó 8% hasta quedar en un 40% de preocupación entre los americanos en 2025.
Si no van presos, los regresan
A pesar de los datos, la encarcelación y deportación de migrantes indocumentados sigue siendo algo importante para la Unión Americana. Pues los mexicanos que también son repatriados muestran números relevantes.
Acorde al Boletín Estadístico Migratorio (BEM) publicado por la Unidad Política Migratoria de México, Veracruz está entre los Estados que más deportaciones tiene. En el 2024, Veracruz obtuvo 14,583 casos del total de 206,233 en México.
Desde el año 2022 existe una reducción considerable de los casos de veracruzanos retornados desde Estados Unidos. Ese año fueron 20,869 casos de los cuales se tiene registro. En comparativa con el año 2024 se redujo un 30%, periodo en el cual estaba dirigido por la administración del anterior presidente americano, Joe Biden.
De los 206,233 casos, se ha tenido un descenso considerable desde el año 2022, donde se reportaron 258 mil casos, lo que representa una reducción aproximada del 20% en las deportaciones de mexicanos durante ese mismo periodo.
Sin embargo, Veracruz todavía tiene números que lo colocan como el séptimo estado con más personas devueltas desde Estados Unidos. La lista es encabezada por los estados de Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Michoacán y Guanajuato.
¿Qué ha dicho Claudia?
A pesar de la difamación errónea de los migrantes indocumentados en Estados Unidos, la presidenta Claudia o su equipo administrativo no han presentado esfuerzos por desmitificar las falsedades del discurso político de Donald Trump.
Parece ser cada vez más abrumador debido a sus supuestos planes por darle más importancia a los migrantes indocumentados, los cuales ofrecen una cantidad considerable del ingreso nacional y representan alrededor del 4% del PIB de México, y superaron los 63,300 millones de dólares el año pasado, según estimaciones oficiales.
Por lo pronto, los discursos políticos negativos hacia los connacionales seguirán vigentes, hasta que se aclaren o los medios mexicanos estén dispuestos a generar olas de información para combatir la falsa acusación hacia los migrantes documentados.




