Veracruz, Ver.- La Torre de Pemex, en el puerto de Veracruz, dejará de estar a cargo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para de nuevo pasar a Petróleos Mexicanos luego de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador ordenara en 2018 la descentralización de algunas dependencias.
Pablo Robles Barajas, director general del organismo en la Cuenca Golfo-Centro expresó que están haciendo los trámites para regresar el edificio luego del préstamo que le hiciera la petrolera del Estado.
“Fue un proyecto que se iban a mover hacia acá las oficinas centrales pero nunca se dio. Realmente si hay una instancia que está descentralizada es Conagua porque en todo el país tenemos oficinas”, afirmó.
Aunque el anuncio se hizo en 2018 en mayo de 2019 se dio a conocer que las oficinas centrales de la comisión pasarían a Veracruz. En 2023 comenzó la reubicación de personal al edificio. Sin embargo, de acuerdo con Robles Barajas, no se culminó.
“No aplicaba. Se dio la instrucción, se empezó a adecuar para trasladar oficinas centrales pero no se terminó. Se comenzaron a hacer algunas obras pero se suspendieron. Hubo gente que estuvieron trabajando ahí algunos meses. Hubo como 30 personas pero para las mil 400 que hay en oficinas centrales pues ni dónde estacionarlas”, dijo.
Después admitió que se dejó de lado el mantenimiento del edificio pues ya nadie trabajaba ahí. De acuerdo con Robles Barajas hubo “descuido” por lo que el inmueble ahora luce en mal estado.
“Es un edificio muy bonito, icónico, con mucha historia. El lugar es primoroso pero el edificio es viejo. El mantenimiento (…) requiere a alguien que tenga los recursos para hacerlo”, dijo.
Refirió que Pemex ya está entrando a revisar la torre y evaluar las condiciones del edificio y lo que se requerirá para darle mantenimiento.
La Torre de Pemex está frente al malecón de Veracruz y se construyó en los años 50, cuando el entonces presidente Miguel Alemán Valdés buscó que Veracruz fuera sede del Banco de México con el edificio más alto del Golfo. El arquitecto Carlos Lazo Barreiro fue el que diseñó una estructura moderna de 13 pisos, 54 metros de altura, que se inauguró en 1952.
