Orizaba, Ver.- El deterioro ambiental en el Pico de Orizaba cada vez es más grave, pero los recortes y desaparición de algunos programas forestales lo ahondan más; asimismo, Graciano Illescas Téllez, presidente del Consejo Intermunicipal de Ambientalistas (CIMA), advirtió que más de la mitad de la masa forestal ha sido arrasada, e incluso parte de la fauna, como el lobo gris mexicano, coyote, venado cola blanca y puma, se han extinguido.
Las condiciones actuales, dice, son graves, “el estatus del Parque Nacional Pico de Orizaba siempre ha sido el foco rojo en materia ambiental de toda la región, quizás compartiendo ese lugar con los problemas de residuos que hay en la región, pero el Pico de Orizaba, al ser el sitio donde se genera agua para toda la zona centro del estado, beneficiando a 3 millones de personas en esta parte de la entidad, es de gran prioridad”, señala.
El principal problema que tenemos en el parque, agrega, “es la tala ilegal de los bosques y las limitaciones económicas que tenían las dependencias que se encargan de su atención, porque, recalca, ahora resulta que está peor el asunto, anteriormente se contaba con recursos de, por ejemplo, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) para poder bajar proyectos y recursos que apoyan en actividades de conservación, así como también la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (Conanp), pero de acuerdo con nuestros cálculos entre 800 y mil 200 hectáreas se destruyen cada año en el parque nacional Pico de
Orizaba por la tala”.
El Pico de Orizaba, subraya, está en muy malas condiciones, “hay fotografías en donde se ve todo ese desastre y lo peor de todo ello es que se perdió gran parte del presupuesto que ahora es destinado al programa Sembrando Vida, y este programa no entra a las áreas naturales protegidas pues son de competencia federal y de propiedad nacional, por eso no llega el recurso a esas áreas y queda un hueco en las áreas de reforestación del parque”.
“El Presidente de la República no es muy partidario de los organismos autónomos, este es el caso de Conafor y Conanp, donde se redujo el presupuesto, si de por sí era limitado ahora cada vez más también se perdió el programa Alianza por el Campo, que apoyaba a muchos técnicos independientes para asistir a los campesinos y silvicultores de esas áreas, ya se perdieron sus programas en la actualidad y hay muy pocos recursos, por lo tanto hay muy poca capacidad operativa de las instituciones que cuidan el Parque Nacional Pico de Orizaba entre las que destaca Semarnat, Profepa incluso la propia Conanp, por ello la
situación del parque es delicada y sigue siendo un foco rojo en materia ambiental”.
En contraparte, “la sierra de Zongolica tiene mejores bosques y más cuidados que la sierra del Pico de Orizaba, en esa zona hay más compromiso de parte de los campesinos que tienen recursos propios, están conservando sus bosques y eso no pasa en el Pico de Orizaba, por eso es importante retomar acciones de parte de los tres niveles de gobierno y también iniciativa privada, de lo contrario no vamos a poder avanzar en cuidar este valioso patrimonio”.
En cuanto fauna, digamos que de manera natural no hay una riqueza biológica muy elevada por ser una zona alta, en donde los climas son bastante fríos y nosotros los ambientalistas y biólogos llegamos a la conclusión de que las zonas más ricas en biodiversidad son las tropicales, el Pico de Orizaba es la zona más alta de México y por eso de manera natural las poblaciones de fauna no son muy diversas”.
Sin embargo, es importante esa biodiversidad porque hay especies que están sujetas a protección especial y en vías de extinción, tales como el lince, que desapareció de la zona, lo mismo que el oso negro, el lobo gris mexicano, que son algunas especies relevantes, también había registros de puma, venado cola blanca, pero han desaparecido, algunos están extinguidos, es importante primero que nada recuperar los bosques para poder reintegrar fauna como venados, conejos y así podamos, en el largo plazo, ayudar a recuperar especies de grandes depredadores como el puma”.
De lograrlo, considera, “se pueden dar las condiciones para reintegrar al lobo gris mexicano, el puma y el oso negro americano, que son especies muy importantes en el país, que debemos recuperar en nuestra región, que perdimos en el siglo pasado, el Pico de Orizaba no ha avanzado en sus áreas de conservación, al contrario, va en retroceso y el Presidente de la República le da prioridad a sus proyectos ambientales que van relacionados con sus grandes proyectos como el tren maya, todos los demás en el
resto del país parecen menos prioritarios para el Presidente, ojalá en estos dos años que faltan haya algunos reajustes en los presupuestos y se puedan destinar más recursos al parque nacional”.

Insisten al gobierno abandone inacción ante cambio climático
En una carta dirigida al gobierno federal, el movimiento Cambiemos el sistema, no el clima, por tercera ocasión le pidió abandonar la inacción, la simulación y la negación que ha caracterizado a los gobiernos, legislaturas y magistraturas ante el colapso climático, la terrible amenaza ecológica que pesa sobre la humanidad.
Señaló que la ausencia de medidas extraordinarias que desde hace años se requieren frente a la emergencia climática ha tenido ya un enorme costo humano y ecológico en el país, y crecerá en los próximos años debido a que seguirá aumentando aceleradamente.
“En las últimas décadas, en los asuntos del clima, la ecología y el medio ambiente ha sido totalmente irresponsable la actitud del Estado mexicano”.
También llamó a reconocer el daño que ha causado la industrialización y el crecimiento económico mundial al estado promedio del equilibrio del clima, a los glaciares, ríos, lagos, manglares, acuíferos y mares; a los suelos y subsuelos del mundo.
Pidió reconocer la destrucción ecológica y ambiental que se vive a consecuencia del excesivo consumo de electricidad, gas, carbón y petróleo, agua, metales, maderas y otras materias primas en las últimas décadas, con el frenético apoyo de los Estados más poderosos.
Consideró que en México se debe alertar a la población sobre los peligros y riesgos que conlleva seguir consumiendo gas, carbón, gasolinas, electricidad y petróleo en las cantidades que ahora consume una minoría de la población.
Señaló que se debe declarar el estado de emergencia climática nacional, acompañada de medidas extraordinarias coherentes como la adopción de cambios de gran calado en las formas de producir y consumir alimentos; reducir el enorme desperdicio de alimentos causado por la actual forma de producirlos, comprarlos y distribuirlos; eliminar los fertilizantes y pesticidas químicos en la agricultura, así como los monocultivos; reducir el uso excesivo del transporte urbano y el desmedido transporte de mercancías nacionales e internacionales.
También pidió respetar la actividad autónoma de las organizaciones sociales y civiles de México (colectivos, redes, grupos, cooperativas, sindicatos, asociaciones civiles y cámaras empresariales) en las acciones que se requieren local, regional y nacionalmente, para hacer frente al colapso del clima y la ecología de los territorios.
Asimismo, planteó hacer una declaración pública, para reclamar al gobierno de Estados Unidos, el país que tiene la mayor deuda histórica de emisiones de gases que dañan el clima, los más altos consumos individuales o per cápita promedio de combustibles, “su muy pobre compromiso con los asuntos de la emergencia climática y ecológica global y las falsas soluciones a estos predicamentos que ha impulsado para simular que hace algo frente a la alteración climática”.