Orizaba, Ver.- El estado de Veracruz se encuentra entre las entidades con mayor dinamismo económico del país, impulsado por el consumo interno y la inversión pública, aseguró Nemesio Aguirre, director regional de Banorte en la zona sur-sureste de México, al tiempo de señalar que la entidad conserva una posición estratégica en el desarrollo nacional.
En entrevista, mencionó que la región sur y centro del país presenta actualmente condiciones favorables para fortalecer su crecimiento económico, especialmente en entidades como Veracruz, Puebla, Morelos e Hidalgo, donde la actividad comercial y la inversión pública han permitido mantener una dinámica estable.
El entrevistado explicó que uno de los principales factores que sostienen esta actividad es el consumo interno, el cual sigue siendo clave para mover diversos sectores productivos y comerciales. Señaló que el gasto de las familias y la circulación de recursos en las ciudades contribuyen a fortalecer la economía regional.
Destacó que en estados como Veracruz se observa una recuperación importante gracias a la combinación entre inversiones gubernamentales y el movimiento de actividades económicas tradicionales como comercio, agricultura, servicios e industria.
Afirmó que la entidad veracruzana conserva una relevancia histórica dentro del país, pues ha sido durante décadas uno de los motores económicos más importantes por su ubicación estratégica, su red carretera, su infraestructura portuaria y su conexión con otras regiones del territorio nacional.
Agregó que esa ventaja histórica le permite seguir figurando entre los estados con mayor potencial económico, sobre todo porque cuenta con recursos naturales, infraestructura y mano de obra que favorecen nuevas inversiones.
Respecto a Puebla, señaló que también representa una pieza importante en la economía nacional, debido a su fortaleza industrial y a la capacidad productiva que mantiene en diversos sectores. Recordó que históricamente ha sido una entidad referente en la creación de empleo y producción.
Mencionó que en el caso de Morelos e Hidalgo también se perciben señales positivas, derivadas de programas de inversión y del movimiento económico que se da al interior de sus mercados locales. Expresó que el panorama actual resulta alentador, aunque reconoció que todavía es necesario seguir trabajando para fortalecer la economía y aprovechar las oportunidades de crecimiento en toda la región.
Consideró que la inversión pública seguirá siendo uno de los factores determinantes para consolidar el desarrollo, especialmente en infraestructura, obras de conectividad y proyectos que incentiven la actividad productiva.
Añadió que la coordinación entre gobierno y sector empresarial será fundamental para mantener un ritmo favorable y crear condiciones para atraer nuevos capitales.
Señaló que la expectativa para este año es alcanzar un crecimiento superior al cinco por ciento, meta que consideró viable siempre que continúe la inversión y se mantenga el impulso económico.
