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Desplome de precios del limón pone en riesgo economía de familias en Martínez de la Torre

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Agencias

Productores de Martínez de la Torre, San Rafael, Tlapacoyan, Atzalan, Misantla y Papantla enfrentan la crisis por la caída de precios del limón persa. Las empacadoras y coyotes pagan apenas 50 centavos por kilo de segunda y 3 pesos por kilo de primera, obligándolos a desechar grandes cantidades de cosecha.

La caída de los precios, señalaron productores de los municipios mencionados, augura una grave crisis económica para miles de familias que dependen del campo. La situación se agudiza al ocurrir en el último mes del año, justo antes de las fiestas decembrinas.

En los caminos rurales de Martínez de la Torre e incluso de San José Acateno– municipio del estado de Puebla que colinda con Tlapacoyan del estado de Veracruz– se observan los tiraderos de limón persa que dejan los productores.

Todos se pusieron a sembrar limón 

Los hombres dedicados a la siembra del cítrico con una experiencia de décadas refieren que la caída del precio se debe a varios factores, entre estos la expansión de hectáreas sembradas. 

“Aquí el problema es que muchos se dieron cuenta de que el limón cuando tiene buen precio lo pagan en 15, 20 y hasta en 30 pesos el kilogramo, nos va bien; y entonces todos se pusieron a sembrar limón, y ahorita todo mundo siembra limón, hay una sobreproducción, pero ahorita lo están pagando en 50 centavos, 1 peso, y el de primera en 3 pesos, es muy poco”, explicó Rosendo Aguilar, agricultor de Martínez de la Torre. 

Detalló que en la zona de compra y venta conocida como “Báscula San Manuel”, ubicada en el libramiento de Martínez de la Torre, los llamados coyotes acuden a comprar el cítrico de primera calidad, y pagan en 3 mil pesos la tonelada, pero a su vez esos intermediarios llevan el producto a las empacadoras y lo ofrecen en 6 mil pesos.

Llegan camiones cargados de limón de estados del sur-sureste del país a vender a Martínez de la Torre 

Cosechar una tonelada de limón cuesta mil 200 pesos en mano de obra para cuatro trabajadores y 500 pesos de flete, sumado son mil 700 pesos en gastos. Al final, sólo quedan mil 300 pesos para reinvertir en cultivo, fertilizar, sembrar y mantener a una familia.

“El problema es que en una tonelada de limón que llevamos a vender, el coyote nos dice: aquí sólo hay 800 kilos de limón de primera y lo demás es de segunda, no sirve; entonces una tonelada no nos pagan 3 mil, sólo nos pagan 2 mil 400 pesos, entonces como productor sólo me gané 700 pesos”, explicó Bryan Pérez Calderón.

Martínez de la Torre cobró fama nacional e internacional como “la capital del limón”, esto atrajo tanto a coyotes y productores de la región sur-sureste del país, que llegan a vender, comprar e imponer los precios.

A Martínez de la Torre acuden a diario camiones y camionetas cargadas con limón procedentes de Chiapas, Oaxaca, Tabasco; de San José Acateno del estado de Puebla; más los municipios vecinos San Rafael, Gutiérrez Zamora, Papantla, Tlapacoyan y Misantla.

“Aquí llegan a vender y las empacadoras lo maquilan, lo meten en cajas y lo venden en el mercado nacional e internacional, y lo pagan bien porque allá en Estados Unidos venden tres o cuatro limones en cuatro dólares, y lo compran porque llevan una etiqueta que dice que es limón de Martínez de la Torre, pero no es de aquí, es de allá de Tabasco, de Chiapas, nos están invadiendo”.

El limón de tercera lo pagan en 30 o 40 centavos

Las características del limón de primera calidad consisten en un limón pequeño o mediano con textura y color verde; el de segunda tiene jugo pero color opaco; y el de tercera tiene color amarillento, está manchado por un hongo o plaga.

“Somos muchísimos productores los que queremos vender el limón, es una sobreproducción que abarató a 1 peso el de segunda, y el de tercera lo quieren pagar de a 40 o 30 centavos, o de plano no lo compran, y por eso algunos lo tiran en los caminos o en las carreteras; eso lo vemos mal, tirarlo no está bien, mejor es regalarlo”, opinaron Edson Contreras y su suegro Nicolás Martínez. 

Cambio climático propició sobreproducción

Otro factor que propició el exceso de producción y abarató el precio fue el cambio climático, debido a que los meses de febrero, marzo, abril y mayo no cayeron lluvias en Martínez de la Torre y la región; y fue hasta junio que se presentaron los aguaceros, y a su vez provocó que los árboles sembrados comenzarán a florecer.

“A finales de junio la flor que dieron los árboles, esa flor se convierte en el primer fruto que es el limón pimienta, que le llamamos, y es el limón que en septiembre lo tuvimos que cortar porque los árboles ya no aguantaban, estaban muy cargados. Empezamos todos a cortar y ahí se da la sobreproducción”.

De acuerdo con la temporada, los productores esperan que en la última semana de diciembre y en enero del 2025 el precio del limón mejore, y es cuando podrían recuperar la inversión que hicieron para sembrar sus tierras.

“Hay una floración que se dio a mediados de septiembre, y esa la podríamos cortar en diciembre; queremos pensar que el precio podría mejorar a mediados de diciembre y que tengamos dinero para las fiestas de Navidad y Año Nuevo, tener cena con la familia, pero todavía no sabemos, dependemos de las empacadoras y los intermediarios”.

En los caminos rurales de Martínez de la Torre e incluso de San José Acateno, del estado de Puebla, se observan los tiraderos de limón persa que dejan los productores.