Jazmín Argüelles, Jesús Naín Rivera y la pequeña Melissa son la familia que murió luego de que un cerro cayera en su vivienda la noche de este jueves, en la colonia 9 de Abril, en Xalapa.
En redes sociales, se dio a conocer que trabajaban en el mercado Jáuregui de esta ciudad. Los recordaron por su noble corazón, su gran entusiasmo y su alegre sonrisa.
“Hoy lloramos la partida de nuestros compañeros que lamentablemente perdieron la vida en los hechos ocurridos en la madrugada de hoy en el deslave de la colonia 9 de Abril. Siempre los recordaremos por su noble corazón, su gran entusiasmo y su alegre sonrisa”, se lee en redes sociales.
Melissa tenía apenas seis meses de haber nacido; su madre Jazmín tenía 20 años y su padre, Jesús, 21.
Su matrimonio fue una historia de amor que comenzó en el mercado que hoy llora su partida, “pero permanecerán por siempre en nuestros corazones”, agregaron.
Locatarios hicieron un atento llamado a la comunidad xalapeña y público en general a que se sumen a aportar con lo que esté a su alcance para la familia Argüelles, quienes lo perdido todo en el derrumbe.
Tragedia se pudo haber evitado, aseguran
A las 22:50 horas de este jueves, ocurrió la tragedia en Xalapa: uno de los cerros más altos de la colonia 9 de Abril se deslavó y sepultó dos viviendas habitadas por siete personas.
Horas antes, los vecinos habían reportado a CMAS y Protección Civil, una fuerte fuga de agua en el cerro, la cual, por desgracia no fue atendida y ocasionó el reblandecimiento de la tierra y con ello el fatal derrumbe.
Moisés, habitante de la zona, explicó que se encontraba con su hermano cuando escucharon un estruendo. Al salir a ver de dónde provenía vieron que las casas estaban sepultadas por lodo y piedras del cerro.
Tras escuchar los gritos de auxilio, corrieron a ayudar a las familias.
“Me metí por la ventana y saqué primero a un niño como de 13 años y luego a una niña como de 11 años, también sacamos a la señora y vimos un señor sepultado de las piernas; cuando lo logramos chispar vi que venía la muchacha con una bebé bajando las escaleras, pero tronó el concreto de aquel lado y se vino todo el lodo ahí donde estaba la muchacha con su hijita , expresó.
Dos menores y dos adultos fueron sacados con éxito, pero una pareja y su hija de apenas seis meses de vida quedaron atrapados.
La mañana de este viernes se observa una veintena de patrullas del Ejército, policía de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Dirección de Seguridad Ciudadana; Protección Civil estatal y municipal, así como elementos Bomberos, Escuadrón Nacional de Rescate, Cruz Roja, Cruz Ámbar, Comisión Nacional de Emergencia, Grupo Panteras Escorpión, ARUM y BAP.
Alrededor de 40 hombres de la Guardia Nacional y del Ejército retiran con palas el lodo y una máquina Caterpilar trabaja para subirlo a camiones de volteo que se lo llevarán a otra parte.

Emergencia activó corporaciones federales, estatales y municipales
A marchas forzadas, durante la madrugada comenzaron a retirar la tierra para tratar de sacar a las personas que quedaron atrapadas e incluso se contó con el apoyo de perros K9. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, la familia fue localizada sin vida horas después.
Cabe mencionar que personal de Escuadrón Nacional de Rescate y Cruz Roja rescataron a un perrito atrapado por el deslave.
Más tarde, se lo llevó la activista Ada Azul a un veterinario. El perrito no era de las familias afectadas.
La mañana de este viernes, en la colonia se respira tristeza pero también molestia, ya que los colonos afirman que la tragedia pudo haberse evitado.
La zona permanecerá acordonada durante las próximas horas, en tanto concluyen los trabajos para retirar el escombro que llega varias calles abajo del punto del siniestro.
Jesús y Jazmín planeaban el primer año de Melissa
Jesús Naín Rivera y Jazmín Argüelles habían platicado a sus familiares sus deseos por festejar el primer año de vida de su hija Melissa. Y aunque sería hasta febrero del siguiente año, decían que debían prepararse con tiempo. Pero estos sueños se terminaron en la noche del jueves.
La calle Poniente 2 de la colonia 9 de Abril es una pendiente con pavimento, banquetas, alumbrado público y tiene una hilera de casas de cada lado. De acuerdo con las familias, llegaron a habitar ahí hace 25 años aproximadamente.
Atrás de las viviendas hay un cerro y en la parte alta pasa un tubo de CMAS. Ahí se originó la fuga en la calle Sur 4 desde la última semana de agosto. Pero el miércoles 4 de septiembre creció el volumen de agua que se despilfarraba.
Se hicieron reportes de la fuga a CMAS el miércoles y el jueves. Pero no fue el personal del organismo operador a repararla, afirmaron otros colonos.
Preocupados por el desperdicio de agua, los vecinos hicieron videograbaciones de la “cascada” de agua que se formó en unas escalinatas que suben a la parte alta del cerro en donde hay más viviendas.
Para las 19 horas de la noche del jueves volvieron a llamar a la CMAS porque el agua que bajaba por las escalinatas impedía a las familias acceder a las viviendas en la parte alta. Pero en las oficinas de la comisión nadie respondió.
De acuerdo con testimonios de residentes, alrededor de las 22 horas de la noche del jueves 5 de septiembre escucharon un estruendo. Se hizo un silencio y luego otro ruido fuerte como si hubiera caído un trueno. Y después un mar de lodo sobre la vivienda y la calle Poniente 2.
Julio Sánchez, de oficio albañil, recordó que había terminado de cenar y se disponía a tomar un baño cuando escuchó el ruido y salió a asomarse a la calle a ver qué pasaba.
“Fue como si hubieran chocado dos carros, fuerte, fuerte. Yo salí a ver, dije: ¿Quién habrá chocado? Estaba asomándome aquí en la puerta de mi casa, no vi nada. Y en eso oigo otro ruido como trueno fuerte. Me espanté y me asomo a media calle y vi cuando la tierra brincó. La tierra brincó sobre la casa de don Beto. Me espanté y le grité a mi familia que se salieran”.
Julio se mostró preocupado. Hace 18 años compró el terreno y ha ido construyendo. Por ahora no tiene trabajo y teme que el cerro se siga derrumbado y ahora caiga sobre su vivienda.
El trabajador de la construcción alzó la mano y señaló hacia atrás de su vivienda: “Ahí mero donde ve el bejuco (árbol), ahí a un lado está el hoyanco que hizo la fuga de agua. Todos los que ve usted aquí corremos riesgo, porque no sabemos qué tanto escarbó el agua al cerro. Ora vea usted el cielo, al rato va a llover. A ver cómo nos va”.
Otra persona, testigo de los hechos, relató que subía unas escalinatas cuando vio el cerro deslizarse. Acto seguido corrió hacia la ventana de la casa de don Beto y de ahí ayudó a salir a tres personas.
“Íbamos subiendo la escalera y una chava venía bajando y la agarró con todo y escalera, la impactó contra el muro. Yo ayudé a sacar a tres y una persona más ya andaba afuera”, refirió.
El alud de tierra sepultó a Jesús Naín Rivera, de 21 años, trabajaba en una fonda cerca del mercado Jáuregui; a Jazmín Argüelles, de 20 años y quien apenas había terminado de estudiar contaduría, y a su bebé Melissa, de seis meses de edad.
La vivienda de tres pisos sepultada por el lodo pertenece a Edilberto Argüelles, empleado de la empresa periodística Diario de Xalapa y padre de Jazmín.
Apenas el año pasado llegó a vivir a esta casa Jesús, quien unió su vida a la de Jazmín.
Conocidos refieren que Jesús y Jazmín salían cada mañana para ir a trabajar al mercado Jáuregui, en el centro de Xalapa, y la bebé se quedaba bajo el cuidado de la abuela materna en la casa, que ahora no pueden habitarla.
Karina Ivette, prima de Jazmín, estaba en una banqueta de la calle Poniente 2. Conmocionada explicó que Jesús y Jazmín planeaban la fiesta del primer año de vida de Melissa, ambos estaban contentos por el nacimiento de su hija.
Incluso, el fin de semana pasado se habían reunido entre primas y ahí salieron los planes de hacer una fiesta a la bebé, “habíamos dicho que entre todos cooperábamos y se iba a armar la fiesta para la nena; es que mi prima y Jesús son jóvenes, nosotras también y queríamos festejarla”.
Locatarios del Mercado Jáuregui reconocen a Jazmín y Jesús como parejas de trabajadores
La tragedia se pudo evitar: Familia de Jazmín
Salvador Arguëlles –hermano de Heriberto– tenía los ojos enrojecidos por el desvelo y de enojo: “La verdad esta tragedia se pudo haber evitado, porque la fuga de agua se reportó. Aquí todos los vecinos dicen lo mismo que todos reportaron la fuga de agua, nadie vino a arreglarla. ¿Qué pasó? Que toda el agua la chupó el cerro y se cayó encima de la casa de mi hermano”.
Molesto, reclamó al ayuntamiento que preside Ricardo Ahued Bardahuil y a la directora de la CMAS, Ana Iris Ruiz Gómez, “¿por qué no vinieron a arreglar la fuga? La reportaron dos días antes de que esto pasara. ¿Por qué cuando no pagamos el recibo ahí vienen rapidito a cortarnos el agua, a quitarnos el medidor para que no nos llegue el agua? ¿Por qué no hicieron caso? Son gente que no saben trabajar”.
Los vecinos se sumaron a la voz de Salvador para decir al ayuntamiento y a la comisión que en esa colonia no ha llovido en el último mes y si el cerro se desgajó fue a causa de la fuga de agua.
“Aquí no ha llovido y estamos todos de testigos. No ha caído agua de lluvia, así que de esto la culpa la tiene CMAS. Y tienen que pagar, porque la vida de mi sobrina no se recupera, del yerno de mi hermano, de la bebé inocente no se recupera. Aquí hay responsables, debe haber responsables, que nos diga don Ricardo qué va a hacer. Estamos muy enojados, todos aquí sentimos mucho lo que está pasando y estamos con miedo a que se vaya a caer otro cacho de cerro”, señalaron otros residentes.
Recordaron que en medio de la tragedia cuando la familia estaba sepultada, los vecinos gritaban que cerraran las válvulas del agua para que no continuara escurriendo lodo, así que unos hombres subieron a la parte alta del cerro para cerrarlas.
Todavía con lodo en la ropa, jalando escobas, cubetas, las vecinas Gaby y Guadalupe aseguraron que la fuga de agua creció y prácticamente se convirtió “en un río, una cascada que bajaba por las escaleras y el cerro; le llamamos a CMAS pero no hicieron caso, por eso los que viven allá arriba fueron los que se las ingeniaron para cerrarle al agua, si no quién sabe qué hubiera pasado”.
Por su parte, vecinas de la calle Pera 9 de la colonia 2 de Abril, las hermanas Trinidad y Teresa Reyes Hernández, se organizaron y ayudaron a recibir los alimentos que ciudadanos de otras partes de Xalapa les llevaron.
Trinidad y Teresa repartieron café, refrescos, agua, pan de dulce y sándwich a los hombres que ayudaban en las labores de retirar el lodo, también a la prensa y al que necesitara agua y alimentos.