Coatzacoalcos, Ver.- Además del incendio del pozo Krem-1, hubo un nuevo derrame de hidrocarburo que volvió a encender las alertas ambientales y comunitarias en la zona rural de Las Choapas. Habitantes denunciaron afectaciones en arroyos de la cuenca del río Tonalá y exigieron la intervención inmediata de Petróleos Mexicanos (Pemex), pues el crudo está dejando al ganado y a los animales sin fuentes de agua dulce.
La contingencia ambiental se mantiene desde el 5 de marzo, cuando el pozo Krem-1 presentó un problema en el cabezal y comenzó a arder. La combustión del gas ha causado afectaciones para 32 localidades, cuyos habitantes respiran diariamente el humo del incendio. “El olor que despide esa quemazón hace que la cara arda, se siente tostada la piel; es un olor penetrante que afecta las vías respiratorias”, señalaron pobladores. A esta situación se suma un derrame en la línea del pozo Krem-1, donde habitantes reportaron escurrimientos de crudo que ya contaminan los arroyos Armadillo, El Tigre y El Grande, fuentes de agua donde abreva el ganado y los animales de granja en una región eminentemente agropecuaria.
Autoridades municipales informaron que estos tres arroyos desembocan en el río El Pedregal, que forma parte de la cuenca del río Tonalá, por lo que el crudo terminará llegando al mar.
Los pobladores denunciaron que la contaminación también está alcanzando cultivos y potreros, lo que representa un riesgo directo para la actividad productiva y para las familias que dependen de estos recursos. Afirmaron que el olor a hidrocarburo se percibe desde tempranas horas y que el derrame continúa activo.
El secretario del ayuntamiento de Las Choapas, Juan Diego, señaló que ya notificaron a Pemex y solicitaron la presencia de personal técnico para contener la fuga, iniciar la limpieza y evaluar los daños ambientales. “Pemex no había revisado la zona aledaña al pozo Krem-1. No han identificado de dónde sale el crudo, pero es una línea que viene de ahí. Pusieron unos cordones, pero el agua sigue contaminada”. Los habitantes han observado abortos espontáneos en hembras de ganado, lo que atribuyen a la contaminación.






