Río Blanco, Ver.- Ciudadanos, grupos religiosos y vecinos de varios municipios denunciaron que la Dirección General del IPAX habría prohibido la entrega de alimentos, café, ropa y apoyos humanitarios a familiares de pacientes internados tanto en el Hospital Regional IMSS-Bienestar de Río Blanco como en el Hospital General de Córdoba (“Yanga”), lo que provocó indignación de usuarios y sectores sociales que durante años han efectuado esta labor altruista en dichos nosocomios.
De acuerdo con vecinos de Mariano Escobedo, este lunes fueron retirados del área de urgencias del hospital de Río Blanco por personal de vigilancia cuando intentaban repartir pan, chocolate y pambazos a familiares de pacientes hospitalizados.
Los hechos ocurrieron entre la una y las dos de la tarde cuando instalaron mesas cerca del acceso de urgencias para brindar esta ayuda a personas que permanecían durante horas esperando noticias de sus familiares.
Según relataron, vigilantes les ordenaron retirarse hacia la zona de la caseta de acceso argumentando que en esos momentos arribaría “una diputada muy importante” y que no querían que se observara la entrega de alimentos en el lugar.
Los ciudadanos señalaron que muchas de las personas beneficiadas son familias provenientes de comunidades serranas y de escasos recursos, quienes incluso llegan acompañadas de menores de edad y sin posibilidades económicas para comprar comida o ropa durante su estancia.
Los denunciantes lamentaron que la medida afecte más a personas vulnerables, incluyendo adultos mayores y pacientes apoyados con muletas que difícilmente podían trasladarse hasta la zona donde les ordenaron colocarse.
Indicaron además que esta labor solidaria la realizan constantemente gracias al apoyo de ciudadanos que donan alimentos, ropa y cobijas para quienes pasan días enteros afuera del hospital.
La inconformidad también alcanzó al Hospital General de Córdoba, donde grupos religiosos denunciaron que, presuntamente por orden de una agente del IPAX asignada al área de urgencias, Trabajo Social habría determinado impedir que asociaciones civiles y agrupaciones religiosas ingresen o entreguen gratuitamente comida caliente, café, pan, abrigo y palabras de aliento a enfermos y familiares.
Esto provocó fuertes críticas en redes sociales y entre usuarios del hospital, quienes acusaron falta de sensibilidad y discriminación hacia personas provenientes de la sierra y familias de bajos recursos que dependen de este tipo de apoyos durante largas jornadas de espera.
Incluso, advirtieron que ya preparan oficios dirigidos a la Oficina de Atención Ciudadana del gobierno de Veracruz y a organismos de derechos humanos para solicitar la intervención de las autoridades estatales y frenar las restricciones impuestas al apoyo altruista en hospitales públicos.
