Cazones Ver. — El alcalde de Cazones de Herrera, Miguel Ángel Uribe Toral, ha sido señalado por habitantes de la localidad «La Unión, Kilómetro 31» por una serie de abusos que van desde el uso indebido de apoyos alimentarios del DIF hasta presuntos actos de crueldad animal, amenazas, agresiones y omisión de autoridades ante ataques a personas y animales por parte de una jauría que mantiene en su propiedad.
Pobladores que solicitaron el anonimato por temor a represalias denunciaron que el edil habría desviado insumos del “Programa de Atención Alimentaria” —como lechitas, galletas, carne de pollo y cerdo deshebrado, entre otros—, los cuales en lugar de llegar a las familias en situación de vulnerabilidad, terminaron como alimento para sus perros de raza belga malinois, bóxer y pitbull.

En las imágenes proporcionadas por los denunciantes a este medio de comunicación, se observan los envoltorios encontrados con los logotipos del DIF nacional y estatal, evidencia del presunto desvío. De igual forma existe evidencia del empleo de personal de la Policía Municipal laborando en el rancho del munícipe emanado de Movimiento Ciudadano.
Lamentaron que las galletas, leches y carne del DIF terminen en el rancho del Alcalde para alimentar a sus perros, mientras hay niños con desnutrición en el municipio, a quienes van dirigidos estos apoyos.
Los vecinos también acusan que el alcalde ha acumulado despensas, refrigeradores, estufas, láminas y tinacos Rotoplas en su rancho. Afirman que incluso cuando se ha intentado hacer denuncias, el propio alcalde responde que “él es la ley” y que no importa lo que se diga “porque está bien parado”, en referencia a su supuesto respaldo político.
Denuncian crueldad animal
La activista Pamela Godoy, de la agrupación «Rescatando Patitas Cazones», denunció públicamente que el alcalde ha llegado a tener hasta 20 perros en su propiedad y que, en las últimas semanas, ha comenzado a matarlos uno a uno. La denuncia más reciente refiere que entre el lunes 9 y el jueves 12 de junio, el presidente municipal mató a tiros a tres de sus perros. “Hay reportes de que los perros del alcalde ya mataron a 15 gallinas, seis becerros y cinco borregos”, explicó la activista.
También se han reportado ataques contra personas, incluyendo adultos mayores, mujeres y menores de edad.
Además, se sabe que los perros frecuentemente escapan del rancho, pese a estar cercado, y se han convertido en un riesgo en la carretera.
Las autoridades locales, incluyendo agentes y subagentes municipales, han sido señaladas por negarse a levantar las denuncias y tomar fe de los hechos. Los pobladores, al no encontrar apoyo institucional, insisten en hacer pública la situación y solicitan la intervención de instancias estatales y federales.