Por los delitos de privación ilegal de la libertad, abuso de autoridad e incumplimiento de un deber legal, y los que le resulten, fue denunciada la ciudadana Mayra Gómez, quien aseguró ser subdirectora del Hospital Civil “Luis F. Nachón” de la ciudad de Xalapa, al retener a un menor y a su abuela Alondra Colorado Mendoza, en las instalaciones de este nosocomio desde el jueves 22 de octubre.
En conferencia de prensa, María Elena Mendoza Cruz, madre del menor, dio a conocer que interpuso la denuncia ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción en contra de la antes citada, quien se ostentó como subdirectora de dicho hospital, pero que se tuvo conocimiento de que es asistente de la Dirección en el turno vespertino.
Acompañada de su representante legal, licenciada Victoria de Librado Zapata, expresó que su familiar fue ingresado el 22 de agosto a dicho hospital por un padecimiento en la vesícula, pues había recientemente sido sometido a una cirugía, por lo que luego de ser atendido y dado de alta el 24 de ese mismo mes, al tratar de retirarse del hospital, se les negó la salida sin motivo alguno.
Al preguntar las causas de esa determinación, la sedicente subdirectora sólo atinó a responder que su retención “eran por órdenes de la Fiscalía General del Estado (FGE), que todo fue verbal”, y ante la negativa, se pidió el apoyo al 911, y al llegar la Policía al lugar y entrar un elemento de la corporación, de igual manera le respondió que no podía liberarla.
Al respecto, la abogada expresó que desde ese día, tanto al menor como a la abuela no les permiten salir ni siquiera a comer ni a asearse, mucho menos puede ser reemplazada la señora por otra persona para hacer sus actividades personales, lo que es una arbitrariedad, pues no hay ningún adeudo por los servicios médicos recibidos.
Mencionó que ella fue contactada el viernes pasado y al entrevistarse con la persona que se ostentó como subdirectora, le respondió que no puede salir, ya que de manera verbal tiene la orden de la Fiscalía de no dejarla ir, sin poder corroborar su dicho “porque todo fue verbal”.
Tanto el menor como la abuela se mantienen retenidos en el hospital, porque el muchacho ya fue operado y se encuentra bien, y el argumento dado por la antes mencionada, es que se requiere una autorización de la FGE, pero los representantes de este organismo autónomo niegan haber dado esa orden, pues no es su modo de proceder.
“Es inhumano lo que les están haciendo a mis familiares, porque la sedicente subdirectora dice que reciben alimentos, no es cierto, no les dan de comer, ni siquiera agua para beber, y mucho menos una silla para reposar”, añadió.
Finalmente, dio a conocer que al no poder llegar a ningún acuerdo con subdirectora, decidieron hacer pública la denuncia y exigir a las autoridades de la FGE su intervención, ante una irregularidad cometida en contra de estas personas oriundas de Tlacolulan.
