Orizaba, Ver.- Los problemas en la generación y transmisión de energía eléctrica se han convertido en una de las principales amenazas para el desarrollo industrial del país, al grado de poner en riesgo nuevas inversiones, la creación de empleos y el crecimiento económico, advirtió el integrante de la Asociación de Industriales del Estado de Veracruz (Aievac), Édgar Chahín Trueba.
El empresario expuso que México atraviesa una situación crítica en materia energética debido a la insuficiencia de gas natural y a la falta de infraestructura para garantizar el suministro eléctrico que demanda la industria nacional.
Explicó que, aunque no todas las empresas utilizan gas natural directamente, este recurso es fundamental para la generación de electricidad, por lo que cualquier problema en su abastecimiento termina impactando a todos los sectores productivos.
Chahín Trueba alertó que el país enfrenta deficiencias tanto en la capacidad de generación como en las redes de transmisión, una situación que ya comienza a reflejarse en interrupciones del servicio en diversas regiones.
Refirió que los estándares internacionales recomiendan contar con reservas energéticas equivalentes a cerca del 30 por ciento de la demanda, mientras que en México existen periodos en los que apenas se dispone de entre 3 y 4 por ciento, lo que incrementa el riesgo de fallas en el sistema.
“Estamos en un punto sumamente crítico”, expresó al advertir que la fragilidad de la infraestructura eléctrica podría derivar en mayores afectaciones para la actividad económica.
El representante industrial sostuvo que la falta de energía suficiente también está frenando la llegada de nuevos proyectos productivos.
Expuso que, aunque se anuncian cifras elevadas de inversión extranjera, una parte importante corresponde a reinversiones de empresas ya instaladas y no necesariamente a nuevas plantas o expansiones industriales.
Asimismo, consideró que la incertidumbre jurídica y diversos cambios estructurales en el país han influido en la cautela de inversionistas nacionales y extranjeros, quienes requieren certidumbre para comprometer capital en proyectos de largo plazo.
Respecto de las acciones para enfrentar la problemática, reconoció que existen acercamientos entre autoridades y sectores productivos, pero afirmó que los resultados aún no son visibles.
Añadió que el panorama se complica debido a que varios proyectos de generación eléctrica fueron suspendidos en años anteriores y ahora enfrentan retrasos adicionales por la alta demanda mundial de equipos especializados.
Como ejemplo, mencionó que fabricantes de turbinas para centrales energéticas manejan actualmente tiempos de entrega de hasta siete años, lo que dificulta acelerar la expansión de la capacidad energética.
Finalmente, insistió en que el país requiere impulsar con urgencia nuevas inversiones en infraestructura eléctrica y garantizar condiciones óptimas para el sector privado, pues advirtió que sin energía suficiente será imposible sostener el crecimiento industrial que demanda la economía mexicana.
