Familiares, amigos y conocidos de José Francisco le dieron el último adiós. Se trata del trailero de 30 años de edad que fue reportado como desaparecido el 7 de junio y hallado sin vida 18 días después.
El joven originario de la localidad de Toxtlacoaya, en municipio de Las Vigas de Ramírez, venía de Querétaro en un tráiler e iba rumbo al municipio de Martínez de la Torre para dejar 50 toneladas de maíz.
A la altura de la caseta de Cantona, en el estado de Puebla, se comunicó por última vez con su hermano durante la madrugada del 7 de junio y le expresó temor, pues la zona es foco rojo de asaltos.
Tras su desaparición, su familia y amigos implementaron una jornada de búsqueda en la región e interpusieron la denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE). También bloquearon la carretera Xalapa- Perote el 9 de junio para exigir su localización.
La unidad Kenworth T680, modelo 2019, color gris, con placas de tracto 51AYID y remolque 86UG4H, en la que viajaba, fue encontrada a través del sistema satelital de rastreo, en el municipio de Libres, Puebla.
De él no se supo nada hasta el 25 de junio, que se dio a conocer que había sido localizado sin vida. Este viernes se hizo el cortejo fúnebre en el que cientos de personas acompañaron al joven trabajador, a su última morada, en el panteón de Las Vigas.
Exige a la FGE que agilice búsqueda de sus padres
El 18 de junio se reportó la desaparición de Guillermina López Rivera y Eusebio Nolasco Joaquín, luego de acudir a vender un terreno ubicado en la localidad La Nueva Esperanza, en Ciudad Isla, al sur de Veracruz.
La mañana de este viernes, su hija, Mariela Nolasco López, acudió a la Fiscalía General del Estado (FGE), en la avenida Arco Sur, de Xalapa, para interponer una denuncia por los hechos y pedir al gobierno estatal que se agilicen los trabajos de búsqueda de sus padres.
Y es que a nueve días de la desaparición, sólo la Fiscalía General de Oaxaca ha actuado al respecto y la familia se encuentra desconsolada.
“La verdad es que yo ya estoy desesperada, venimos con un grupo de familia, porque ya pasaron más de nueve días y no sabemos nada de mis papás. Por eso yo le pido a la gobernadora, a la fiscal, de mujer a mujer, que nos puedan apoyar. No queremos que mis papás formen parte de las estadísticas”, expresó.
El matrimonio salió de casa en su camioneta Hilux modelo 2006. Los desaparecidos iban a vender un terreno ubicado en Ciudad Isla; desconocen si se logró la transacción, pues ya no pudieron comunicarse con ellos.
El vehículo en el que viajaban fue hallado abandonado poco después en Loma Bonita, Oaxaca.
La localización de sus teléfonos celulares detalla que estuvieron en la localidad de Tesechoacán, en el municipio de José Azueta.
Su hija reconoció que se teme que hayan sido víctimas de la delincuencia, pues en la zona de la desaparición operan grupos delictivos. Descartó que hayan sido secuestrados, ya que nadie se ha comunicado con ellos; la búsqueda es encabezada por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, junto con Agencia Estatal de Investigación y la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa).
“Ellos nos apoyaron para acudir a este solar que estaba a punto de venderse, la verdad no sabemos si se hizo la transacción, pero justamente van a buscar quién fue la última persona que tuvo contacto con mi papá y con mi mamá. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca hizo también investigaciones previas viernes y sábado, estuvieron ahí para entrevistar personas en José Azueta y Ciudad Isla, para checar todos los detalles”.
Afirmó que sus padres son personas trabajadoras y honradas, que se dedican a la caña, quienes estaban administrando el rancho de un tío, “no le deben nada a nadie, nunca han tenido ningún problema”.
Guillermina López Rivera tiene 56 años de edad; es de frente mediana, cara ovalada, nariz mediana, complexión regular, estatura de un metro con 53 centímetros, cabello corto y castaño, tez morena. Al momento de la desaparición, vestía blusa color azul con estampado de flores, pantalón de mezclilla color azul y tenis color rosa.
Eusebio Nolasco Joaquín tiene 59 años de edad; mide un metro con 54 centímetros, frente amplia, cara redonda, cejas delgadas, nariz mediana, complexión robusta, cabello, corto y color negro, tez morena. El día de la desaparición, vestía una camisa de cuadros con mangas cortas, pantalón de vestir y zapatos.






