La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), publicada el 26 de noviembre de 2025, muestra un panorama complejo para el mercado laboral en Veracruz durante el tercer trimestre del año. Aunque la tasa de desocupación se mantiene baja en comparación nacional, otros indicadores clave como la participación económica, la informalidad laboral y la reducción de empleos revelan una contracción sostenida en la actividad económica del estado.

De acuerdo con el informe, la Población Económicamente Activa (PEA) se ubicó en 3.4 millones de personas, equivalente a una tasa de participación de 53 por ciento, lo que representa una caída de 3.8 puntos porcentuales frente al mismo trimestre de 2024, cuando alcanzó 56.8 por ciento.
En términos absolutos, la PEA disminuyó en 224 mil personas, una de las reducciones más pronunciadas de los últimos años.
La población no económicamente activa (PNEA) creció hasta 3.0 millones, lo que representa un aumento de 260 mil personas respecto del año anterior. De este grupo, 437 mil ciudadanos (14.5 por ciento) declararon estar disponibles para trabajar, aunque no buscaron trabajo, mientras que el resto –2.6 millones– expuso no tener disponibilidad por razones familiares, de salud u otras limitantes.
Entre los grupos más afectados se encuentran las mujeres, cuya participación económica cayó de 41.4 a 36.3 por ciento. En números absolutos, la PEA femenina perdió 161 mil puestos, una caída notable frente a los 62 mil hombres que dejaron la actividad económica.
Pérdida de 210 mil puestos laborales en un año
El reporte muestra que la población ocupada pasó de 3.53 millones en 2024 a 3.32 millones en 2025, lo que representa una pérdida neta de 210 mil empleos.
Los sectores económicos más afectados fueron: Agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca: -65 mil personas; servicios sociales: -50 mil; servicios diversos: -50 mil; industria manufacturera: -39 mil; restaurantes y alojamiento: -23 mil; construcción: -14 mil.
A pesar de estas disminuciones, el sector terciario continúa siendo el principal generador de empleo en Veracruz, concentrando a 1.9 millones de personas, equivalente a 58.9 por ciento de los ocupados. El sector primario ocupó a 22.3 por ciento y el secundario a 18.2 por ciento.
En cuanto a las horas trabajadas, la ENOE reporta que el 42.5 por ciento de los ocupados labora entre 35 y 48 horas semanales, mientras que 24.8 por ciento supera las 48 horas, y 8.7 por ciento trabaja menos de 15 horas a la semana. La jornada promedio estatal fue de 41.2 horas.
Informalidad: la constante que domina el mercado laboral
Uno de los indicadores más relevantes del análisis es la informalidad laboral. En el tercer trimestre de 2025, 69.5 por ciento de la población ocupada se mantuvo en esta condición, lo que equivale a 2.3 millones de veracruzanos.
Aunque en términos absolutos representa una disminución de 168 mil personas respecto de 2024, la cifra sigue siendo mayoritaria y refleja un mercado laboral caracterizado por plazas laborales sin seguridad social ni estabilidad contractual.
Del total de los ciudadanos en informalidad, 1.1 millones pertenecen al sector informal estricto, una cifra que también se redujo en 69 mil personas, pero que continúa mostrando una tendencia de alta vulnerabilidad laboral, especialmente entre micronegocios no registrados.
La informalidad afecta de manera diferenciada a hombres y mujeres: mientras ellos registran una tasa de 68.7 por ciento, ellas alcanzan 70.9 por ciento, lo que evidencia su permanencia en sectores de mayor precariedad.
Subocupación y desocupación: señales mixtas en el empleo
En cuanto a la subocupación –quienes desean y pueden trabajar más horas–, la ENOE reporta una reducción importante: pasó de 9.2 por ciento en 2024 a 7.3 por ciento en 2025, equivalente a 243 mil individuos. Tanto hombres como mujeres presentaron tasas casi idénticas (7.3 y 7.4 por ciento, respectivamente).
El índice de desocupación se situó en 2.2 por ciento, con 75 mil personas sin empleo. En comparación anual, la desocupación masculina disminuyó de 2.9 a 2.1 por ciento, mientras que la femenina aumentó de 1.7 a 2.4 por ciento, un cambio que equivale a la incorporación de 7 mil mujeres más al grupo de desocupados.
Estructura laboral: micronegocios y bajos salarios
El documento también muestra que Veracruz mantiene una estructura productiva dominada por micronegocios. En el ámbito no agropecuario, 64.1 por ciento de la población ocupada labora en unidades de entre una y cinco personas (en comercio y servicios), o hasta 15 (en industria), una cifra que revela la persistencia de trabajos con limitado crecimiento económico y reducidas prestaciones formales.
En cuanto a los ingresos, 48.8 por ciento de ocupados recibe hasta un salario mínimo, mientras que sólo 1.2 por ciento gana entre 3 y 5 salarios mínimos y 0.3 por ciento supera los cinco salarios mínimos. Esto refleja un nivel generalizado de bajos ingresos y una alta concentración de trabajadores en los rangos salariales más reducidos.
Retos profundos para el mercado laboral
Los datos de la ENOE reflejan un mercado laboral veracruzano en contracción, con menor participación económica, reducción de empleos y un peso desproporcionado de la informalidad. Aunque algunos indicadores muestran mejoras –como la disminución de la desocupación y la subocupación–, la caída en la PEA y el aumento de la población inactiva son señales de alerta que revelan un debilitamiento estructural de la actividad productiva.
El estado enfrenta el desafío de generar condiciones que incentiven la participación laboral, impulsen empleos formales y diversifiquen la estructura económica, elementos indispensables para mejorar el ingreso y la estabilidad de la población trabajadora.