A 13 meses del cierre e intoxicación masiva de menores de edad en la escuela primaria Adolfo López Mateo, en San Andrés Tlalnelhuayocan, los gobiernos municipal, estatal y federal siguen sin solucionar el problema que desplazó a los estudiantes y sus familias, señalaron integrantes del Colectivo Territorios Libres de Agrotóxicos.
Los vecinos de las localidades de Zoncuantla, Coatepec, y Rancho Viejo, Tlalnelhuayocan, expresaron su preocupación por la contaminación de agrotóxicos aplicados en las 100 hectáreas sembradas de papa en la región.
Aunque no cuentan con análisis del agua, los vecinos afirmaron que los manantiales ubicados en esta zona están contaminados por los agroquímicos, debido a que los sembradíos están en terrenos altos.
“Todo el escurrimiento de los agrotóxicos van a dar a los manantiales; esta agua no sólo la usan los de Coatepec y Tlalnelhuayocan, también les llega a Xalapa, es toda una región”, expuso Jordi Vera, vecino de Zoncuantla.
Este domingo fue la segunda edición del Festival Mixtli Bosque de Niebla en el Jardín Botánico Francisco Javier Clavijero, en el que participan investigadores del Instituto de Ecología (Inecol) y habitantes de la región.
Los vecinos informaron que son más de 40 niños y niñas los que presentaron síntomas de intoxicación por agrotóxicos en la escuela primaria de la comunidad El Naranjo, en San Andrés Tlalnelhuayocan.
“A partir de esa exposición la escuela se cerró, sigue cerrada. Vecinos que vivimos en la zona hemos acompañado a las familias a resolver sus necesidades inmediatas. Pusimos denuncia ante Derechos Humanos para que se atienda la salud, educación y producción de alimentos, pero no sabemos qué paso”.
Los niños que asistían a la escuela primaria Adolfo López Mateos fueron desplazados a la congregación Mesa Chica, en dónde son atendidos por el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe). “Los niños y sus familias tuvieron que resolver y armaron una especie de escuela en Mesa Chica y otros resolvieron como pudieron”, dijo.
Los vecinos de Zoncuantla solicitaron al ayuntamiento de Coatepec que se cree un Reglamento de Ecología y Protección al Ambiente en el que se prohíba el uso de fungicidas y glifosato, debido a que son sustancias tóxicas.
Jordi Vera mencionó que los vecinos de Zoncuantla y Rancho Viejo “estamos expuestos a los agrotóxicos por los sembradíos de papa, son 100 hectáreas y a un lado de esos sembradíos hay bosques y manantiales lo que es la zona de Coatepec, que conviven o mal viven con el bosque de niebla”.
Otras formas de producir y consumir este alimento es hacerlo de manera orgánica cómo lo hace la familia Chávez en la comunidad Los Pescados, municipio de Perote.
“Estamos apoyando con la comercialización de papa orgánica y que su precio sea de 28 pesos el kilogramo durante todo el año, haya o no haya. El precio será el mismo todo el año y así consumimos algo que no hará daño a nuestra salud”, finalizaron.






