A nueve meses de haberse presentado ante el Congreso local la iniciativa para reformar la Ley 573 de Niñas, Niños y Adolescentes de Veracruz, para prohibir de manera explícita el castigo corporal y humillante, no ha sido dictaminada y por lo tanto tampoco presentada para votación.
La organización World Visión señala que la intención es poner fin a todo tipo de violencia contra la niña y fortalecer los mecanismos de reporte de estos casos, pero hasta ahora no hay avances.
De acuerdo con la consulta “Crecer sin violencia”, más de 75 por ciento de niñas, niños y adolescentes en Veracruz perciben la casa como el principal escenario donde se manifiesta violencia en su contra. Además, 16.11 por ciento de adolescentes entre 14 a 17 años informan que siempre reciben golpes de las personas adultas que los cuidan y 9.79 por ciento señala que nunca se les trata con amor y con cariño.
38 por ciento de los más de 19 mil niños y adolescentes consultados afirman que es importante promover valores como respeto y no discriminación, y poner fin al castigo corporal y humillante. Pese a ello, 80 por ciento de los primeros respondientes ante denuncias de violencia contra menores no asocia el castigo corporal y humillante como una violación a los derechos humanos.
Con respecto al significado del castigo corporal y humillante contra la niñez, 63 por ciento asegura que entiende esta acción como cualquier forma de violencia física, verbal, mental y emocional, mientras que 28 por ciento mencionó que el castigo corporal y humillante significa una forma de disciplina y formas inadecuadas de comunicación y educación. Además, 96 por ciento de lo más de 2 mil padres, madres y cuidadores consultados considera el castigo corporal y humillante como una forma de violencia, lo que indica que existe conciencia pública sobre esta situación.
De ahí que World Visión afirme que es urgente que en el Congreso local se dictamine y someta a votación esta iniciativa que fue presentada en julio de 2022, dado que contribuirá a poner fin a todo tipo de violencia contra la niñez.
“Puede ser un paso enorme para prevenir otros tipos de violencias contra niñas, niños y adolescentes, como la violencia sexual, la explotación infantil, los homicidios e incluso feminicidios, ya que permite desmitificar que los menores deben ser corregidos como sea”.






