Ixtaczoquitlán, Ver.- La Comisión Nacional del Agua (Conagua) hará un análisis especializado para determinar si el agua de los manantiales de Santa Rita y La Cuesta es apta para el consumo humano, al enviar muestras al Laboratorio Nacional de Referencia en la Ciudad de México, con el objetivo de conocer su calidad actual y prevenir posibles riesgos a la salud de la población.
El Organismo de Cuenca Golfo Centro de la Conagua, en coordinación con el Laboratorio Nacional de Referencia, llevará a cabo estudios técnicos y científicos a las muestras recolectadas en ambos manantiales, las cuales serán sometidas a pruebas físicas, químicas y microbiológicas de alta especialización.
El director técnico del Organismo de Cuenca Golfo Centro, Víctor Hugo García Pacheco, informó que los resultados de estos análisis serán comparados con los parámetros establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1, que regula la calidad del agua destinada al uso y consumo humano, lo que permitirá emitir un dictamen confiable sobre su viabilidad para abastecer a la población.
Detalló que, debido a la complejidad de los procedimientos de laboratorio y al volumen de pruebas, los resultados estarán disponibles en un plazo aproximado de tres meses, periodo en el que también se llevará a cabo la interpretación técnica de la información obtenida.
Una vez concluidos, la Conagua dará a conocer los resultados a las autoridades municipales, quienes serán las encargadas de informar de manera oficial a la ciudadanía sobre el estado que guarda el recurso hídrico y las acciones que, en su caso, deban implementarse para garantizar la seguridad sanitaria.
García Pacheco subrayó que este análisis no es un hecho aislado, sino que forma parte de un programa prioritario de la Conagua enfocado en el rescate del río Blanco. En ese sentido, explicó que las acciones de la dependencia federal no se limitan únicamente a los manantiales, sino que contemplan un enfoque integral de saneamiento, que incluye monitoreo constante de cuerpos de agua, fortalecimiento de plantas de tratamiento y coordinación con los tres niveles de gobierno.
El funcionario federal destacó la importancia de contar con información técnica confiable que permita tomar decisiones responsables en materia de salud pública y gestión del agua, particularmente en comunidades que dependen de fuentes naturales para su abastecimiento diario.
Detalló que los análisis y su interpretación técnica estarán listos en un periodo aproximado de dos a tres semanas, y posteriormente la información será presentada a la ciudadanía a través del presidente municipal, con el objetivo de mantener informada a la población sobre el estado que guarda el agua de los manantiales.
Señaló que el seguimiento será permanente y que las labores no se limitarán únicamente a los manantiales, sino que abarcarán de manera integral la región, con la finalidad de mejorar la calidad del agua y el entorno ambiental en beneficio de la población.






