La implementación de las universidades Benito Juárez no es una solución real para acabar las desigualdades ni el rezago educativo que enfrenta el país, consideraron especialistas en materia educativa.
Durante su participación en el coloquio “La universidad pública frente a su actual momento histórico” realizado en el marco del 25 aniversario de la Junta de Gobierno de la Universidad Veracruzana (UV), el doctor Emilio Blanco Bosco y la doctora Sylvia Irene Schmelker del Valle dieron su opinión sobre la implementación de las universidades Benito Juárez, las cuales “desde su decreto de creación tienen incrustada la desigualdad y una pobre oferta educativa”.
Lo anterior, ahondó la socióloga Schmelker del Valle, al considerar que no ofrecen garantías de calidad a los estudiantes que ingresan, muchos de los cuales provienen de bachilleratos o telebachilleratos rurales que tampoco tienen condiciones óptimas para brindar educación de calidad.
“Se empobrece la noción misma de universidad, porque ofrecen una sola carrera, hay precariedad en las condiciones de trabajo, no hay instalaciones”. Por ello consideró que “no se trata de dar indiscriminadamente recursos y apoyos a quienes más lo necesitan, hay que atender los factores estructurales”.
En ese sentido, la socióloga cuestionó que si las universidades Benito Juárez operan bajo “pobres criterios educativos”, se verá a sus egresados como parte de una educación de segunda categoría, como suele hacerse con los tecnológicos o las universidades interculturales.
Schmelker además comentó sobre la poca participación que tienen las instituciones de educación superior en las políticas educativas de niveles de educación básica y media, pues tienen que hacer frente a los rezagos educativos hasta que los jóvenes ya ingresan al sistema de educación superior.
En ese mismo sentido opinó Blanco Bosco, al asegurar que “invertir más y más, muy lejos podría terminar en aumentar la desigualdad” y añadió que la desigualdad es inherente al diseño institucional.
“Nada de esto es un proceso natural, no quiere decir como un hecho dado o socialmente aceptado (…) tampoco significa que si solucionamos la desigualdad acá y al rato la vamos a tener en la vereda de enfrente, más bien nos habla de los mecanismos que se producen al interior de las universidades y que son inseparables del diseño institucional”, por lo cual es vital incidir en toda la estructura universitaria para generar un cambio real.
