Orizaba, Ver.- La Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) reactivó su demanda de que los egresados de las Escuelas Normales públicas, especialmente las rurales, obtengan una plaza magisterial automáticamente al terminar su formación.
En un comunicado, la CNTE hace referencia a cómo era el ingreso al magisterio en décadas pasadas, “los alumnos egresaban los mandaban a una escuela y a los seis meses recibían la base de la plaza”; ahora, se señala, “esos jóvenes deben concursar, aunque ya estén capacitados para ejercer la docencia. La organización sindical sostiene que, si el Estado asume la formación de maestros, entonces también debe garantizar su contratación –más aún cuando en algunas zonas hay escasez de docentes–. Queremos que los que egresan de las normales sean contratados al salir de las normales porque están capacitados.”
Sin embargo, esta postura choca con el contexto actual debido a que la demanda de plazas docentes ha disminuido en la educación básica. El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) advirtió recientemente a los normalistas que la asignación automática de plazas es una “ilusión falsa”.
Según la dependencia, ese método de incorporación no se ajusta a la realidad educativa actual: la matrícula ha caído, disminuyendo la necesidad de nuevos maestros en educación básica, mientras que el enfoque tiende a priorizar la educación media superior.
El gobierno federal, desde el 2019 fijó su disposición a facilitar plazas automáticas, siempre y cuando existieran vacantes disponibles. No obstante –y a pesar de esa promesa pública–, los procesos de selección para los nuevos maestros prevén evaluaciones, conforme a las leyes reglamentarias derivadas de la reforma educativa.
Este desencuentro, se señala, entre la demanda magisterial y las políticas oficiales ha ocasionado tensión debido a que miles de egresados de normales se encuentran en espera de una plaza definitiva, con contratos temporales o sin estabilidad.
La CNTE afirma que la entrega automática de plazas no es un privilegio sino un derecho histórico. Las normales públicas fueron creadas para formar maestros al servicio de la educación comunitaria, y negar su incorporación representa una contradicción con esa vocación.
La discusión, dice el comunicado, no es sólo normativa o presupuestal, también involucra una reflexión profunda sobre el papel de las escuelas normales, la formación docente y el compromiso social con la educación en comunidades vulnerables. Para la CNTE, se concluye, garantizar empleo a normalistas al concluir su formación es parte del pacto social y el Estado asume la formación del maestro y, por ende, su contratación. Para la SEP y algunos gobiernos estatales, ese pacto debe revisarse en función de las reales necesidades del sistema educativo.
