InicioEstadoClero llama a combatir pobreza sistémica y optar por un estilo de...

Clero llama a combatir pobreza sistémica y optar por un estilo de vida más solidario

- Advertisment -

Orizaba, Ver.- En un contexto donde la desigualdad económica continúa profundizando en México, el sacerdote Porfirio Méndez García advirtió que el sistema neoliberal, aún vigente, permitió que 3 por ciento de la población posea más de la mitad de la riqueza nacional, mientras millones de personas sobreviven sin lo elemental para una vida digna. Ante este panorama, planteó la necesidad de una Iglesia que no sólo ejerza la caridad, sino que también se comprometa a transformar las estructuras responsables de la pobreza.

De acuerdo con el artículo del sacerdote, publicado en La Buena Nueva, órgano informativo de la Diócesis de Orizaba, la pobreza de gran parte de la población no es un fenómeno aislado ni accidental, sino consecuencia directa de un sistema económico que privilegia la acumulación de unos cuantos y desprotege a la mayoría. Esto provoca condiciones en las que miles de familias carecen de vivienda, alimentación suficiente, servicios básicos o ingresos estables, lo cual limita no sólo su bienestar material sino también su desarrollo humano.

En este sentido, Méndez García señaló que existen dos tipos de pobreza entre los seguidores de Jesús. La primera es aquella que oprime, que vulnera y que impide vivir con dignidad. La segunda, de carácter espiritual, implica optar voluntariamente por la sobriedad y el desprendimiento para privilegiar los valores del Evangelio. Este segundo tipo de pobreza es la que se convierte en un signo cristiano esencial.

Tras retomar el mensaje bíblico, recordó que Jesús enseñó que “el Evangelio es claro al enseñar que la vida del discípulo implica vivir una pertenencia total hacia Dios”. Citó pasajes como aquel en el que el Maestro invita a compartir con los más necesitados: “si quieres ser perfecto, vende lo que tienes, dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; después sígueme”. Asimismo, destacó la frase: “quien no renuncie a sus bienes no puede ser mi discípulo”, contenida en el Evangelio de Lucas, como fundamento de la opción cristiana por la pobreza.

El sacerdote subrayó que esta enseñanza también se extiende a los misioneros, quienes deben evitar que las posesiones materiales se conviertan en un obstáculo para anunciar la Palabra. Recordó que Jesús envió a sus discípulos sin dinero ni provisiones, para que confiaran plenamente en Dios y en la hospitalidad de quienes encontrarán en el camino. No obstante, reconoció que este mensaje resulta difícil de vivir en una sociedad materialista, consumista e individualista como la actual, donde el éxito suele medirse por la capacidad de adquirir bienes y acceder a estilos de vida basados en el lujo y el confort. Pero insistió en que la opción cristiana por una vida sencilla continúa siendo fundamental.

Méndez García también retomó las palabras del papa Francisco, quien ha insistido en que la Iglesia debe ser pobre y estar al servicio de los pobres. No basta con ofrecer asistencialismo, como despensas o ayudas temporales; es necesario combatir las causas estructurales que provocan exclusión, desigualdad y falta de oportunidades. Esto implica promover una sociedad más justa, humana y fraterna, donde prevalezca la paz y el respeto a la dignidad humana.

Finalmente, el sacerdote llamó a los fieles a poner su confianza en Dios y a actuar en coherencia con el Evangelio, adoptar estilos de vida solidarios, sensibles al sufrimiento de los demás y comprometidos con el bienestar colectivo. La pobreza no debería ser una condena para millones, sino un compromiso ético para quienes buscan transformar la realidad desde la fe.