El cierre del año litúrgico nos ofrece un invaluable momento para revisar nuestro caminar y actuar como sociedad, hasta reconocer que es necesario recomponer el centro de nuestros intereses sociales, económicos, políticos, religiosos y culturales, consideró la Arquidiócesis de Xalapa.
En el comunicado dominical emitido por la Oficina de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Xalapa, se destaca que los más de 50 millones de pobres en México y tantos desafíos sin respuesta “nos deben ayudar a reconocer que es tiempo para cambiar el rumbo de nuestra patria con proyectos donde todos podamos participar, hasta lograr una sociedad fraterna y solidaria”.
Insistió que el cierre del año litúrgico, con la solemnidad de Cristo Rey, es una valiosa oportunidad para todos de volver la mirada a lo esencial de la vida y la convivencia entre todos los que formamos la sociedad mexicana y veracruzana.
“Debemos de vernos como personas con un rostro concreto, necesitamos amor y ayuda. No podemos olvidar que somos hermanos y que tenemos una vocación de eternidad. El camino de volver nuestro corazón y nuestra mirada al rostro de los que están cerca de nosotros”.
En el documento, signado por el presbítero Juan Beristaín de los Santos, se recalca que entre las personas de las diversas sociedades modernas, aunque estén íntimamente unidas por diversos lazos y vínculos, siempre habrá un abismo abierto que sólo la caridad de Cristo podrá llenar.
