Orizaba, Ver.- Mario Zepahua Valencia, representante de Transportes Adelas, acusó que el mal trabajo de reparación en la carretera federal 123 Orizaba-Zongolica es la culpable de constantes accidentes vehiculares, como el ocurrido este lunes, con saldo de tres personas muertas, “las deficiencias en su rehabilitación han provocado un riesgo constante para los usuarios. Lamentablemente ahí están las consecuencias del mal trabajo que desarrollaron las compañías constructoras a las cuales le asignaron las obras de rehabilitación de la carretera federal Orizaba-Tequila-Zongolica. Las malas condiciones hacen que con cualquier lluvia se vuelva extremadamente resbalosa”, expresó el transportista, al referirse al deterioro que presenta el tramo.
La carretera volvió a ser escenario de una tragedia que reavivó la preocupación y el enojo de habitantes de la región serrana, quienes desde hace meses han advertido sobre el peligro constante que representa esta vía de comunicación.
El accidente más grave se dio a la altura de la entrada a la comunidad de Petlalcala, en el municipio de San Andrés Tenejapan, donde un vehículo particular en el que viajaban dos mujeres y un hombre, originarios de Atlahuilco, se salió del camino y cayó a un barranco de más de 25 metros de profundidad cuando se dirigían hacia Orizaba.
Debido a lo accidentado del terreno y a la profundidad del barranco, la unidad siniestrada no fue visible de inmediato, por lo que el percance pasó desapercibido durante varios minutos. Fue hasta que un conductor del transporte público que circulaba por la zona se percató del vehículo en el fondo y dio aviso a las autoridades, lo que permitió activar los protocolos de emergencia.
Sin embargo, este hecho no fue el único incidente en la zona durante el mismo día. Horas antes, en el municipio de San Andrés Tenejapan, un autobús de pasajeros chocó contra una unidad de carga que transportaba concreto, a la altura de la comunidad de Los Naranjos.
Aunque este segundo percance no dejó víctimas mortales, sí levantó alarma entre automovilistas y usuarios del transporte público, además de afectar parcialmente la circulación vehicular en la zona por varios minutos.
La cercanía entre ambos accidentes intensificó las críticas de pobladores y conductores frecuentes, quienes coincidieron en señalar que la reciente rehabilitación de la carretera presenta deficiencias graves que ponen en riesgo la vida de quienes la utilizan diariamente.
De acuerdo con testimonios recabados en el lugar, el material utilizado en la pavimentación provoca que la superficie se vuelva altamente resbalosa, especialmente en condiciones de humedad, lo que incrementa considerablemente la probabilidad de derrapes y pérdida de control de los vehículos.
La suma de estos hechos en cuestión de horas ha reforzado entre la población el calificativo de “ruta de la muerte” para este tramo carretero, reflejo del temor, la frustración y la exigencia de una intervención urgente que garantice condiciones seguras para la circulación.






