Carolina Gómez Mena
La Cruz Roja Mexicana (CRM) lanzó la campaña Adiós mosquito, cuya finalidad es crear una cultura preventiva y de educación en las comunidades para que sepan cómo protegerse de la propagación del virus y eliminar los focos de infección, esto ante el gran incremento de casos de dengue; la institución expuso, con base en datos de la Secretaría de Salud, que hasta la semana epidemiológica 31 se registraron 30 mil 951 casos en el país, que representa un aumento de casi 300 por ciento.
El programa, en que participarán la empresa SC Johnson y la organización argentina Edupas, arrancará en los estados de Oaxaca, Tabasco, Chiapas, Estado de México y Guerrero, al ser considerados los más vulnerables, pero también llegará a otras entidades debido a la presencia de casos en prácticamente toda la república.
José Antonio Monroy, director general de la benemérita organización, informó que la colaboración en la campaña no sólo contempla al voluntariado tradicional del organismo, sino que colaboran todas sus ramas, entre ellas la de juventud. Destacó que 40 mil voluntarios trabajarán directamente en ella, “no sólo los dedicados al control de riesgos, sino también los paramédicos”.
Por su parte, Luis Manuel Hernández, vicepresidente de SCJohnson, explicó que el aumento de casos producidos por el mosquito Aedes aegypti se debe a los cambios radicales del clima, “veníamos de una sequía extrema donde no teníamos agua y la población tenía que almacenarla”, pero manifestó que a esa necesidad se debe sumar “la educación de implementar medidas para prevenir estos impactos” derivados de la generación de criaderos. Además añadió que esta época de lluvia es más agresiva que en el pasado y se espera una temporada activa a nivel de huracanes.
Mosco pequeño, grandes problemas
Carlos Frener Figueroa, presidente de la CRM, expresó que el mosquito vector es un “animal pequeño que crea enormes problemas” como el dengue, chikungunya o zika.
Destacó que hay 500 delegaciones en el país y que no hay un punto en la república que no esté cerca de una delegación o base de la Cruz Roja, “de un lugar donde nuestros voluntarios pueden llevar un mensaje de prevención, de salud, de ánimo”.
Sugirió que hay que ir a la sierra, a los campos, a las áreas pesqueras, a los lugares donde normalmente este insecto se reproduce.
Resiliencia comunitaria
El director general de CRM planteó que la institución entiende la necesidad de fortalecer las capacidades de una comunidad, por lo que debe necesariamente contener factores como que las personas entiendan y conozcan sus riesgos y sepan cómo recuperarse después de un impacto, “no sólo ante emergencias climáticas, sino también en temas de salud”.
Destacó que la benemérita pasó de ser reactiva a preventiva, “nos hemos dado cuenta que salvamos más vidas trabajando previamente con nuestras comunidades, educando y trabajando en dos vías pero los pobladores también “(nos) enseñan mucho de las problemáticas que viven y aprendemos a saber colaborar con ellos”.






