Orizaba, Ver.- El cambio climático y la contaminación atmosférica han dejado de ser temas únicamente medioambientales para convertirse en un asunto de salud pública global. En este contexto, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Veracruz Sur emitió una serie de recomendaciones preventivas ante los múltiples efectos que estos fenómenos generan en la salud de las personas.
El doctor Luis Arturo García Vázquez, titular de la Jefatura de Servicios de Prestaciones Médicas del IMSS Veracruz Sur, explicó que los cambios atmosféricos y los fenómenos meteorológicos extremos que se han intensificado en los últimos años favorecen la proliferación de vectores como mosquitos y garrapatas, los cuales son transmisores de enfermedades como el dengue, la malaria, el zika y el chikungunya.
Además, el especialista advirtió que fenómenos como las inundaciones y las sequías también tienen consecuencias sanitarias importantes, ya que aumentan la incidencia de enfermedades diarreicas y otras infecciones intestinales, en tanto que la contaminación del aire es un factor determinante en la aparición y agravamiento de padecimientos respiratorios y cardiovasculares, tales como el asma, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) e incluso el cáncer de pulmón.
“Los efectos del cambio climático no sólo se limitan a enfermedades físicas”, señaló García Vázquez, quien añadió que también se ha documentado un impacto significativo en la salud mental de las personas. “La exposición a fenómenos extremos puede provocar estrés, ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático, especialmente en comunidades vulnerables que también enfrentan inseguridad alimentaria y desnutrición”, detalló.
Frente a este panorama, el IMSS recomienda adoptar diversas medidas preventivas para reducir los riesgos a la salud derivados del cambio climático. Entre ellas destaca llevar una alimentación balanceada, con un alto consumo de frutas y verduras, mantenerse bien hidratado con agua simple y purificada, y aplicar medidas estrictas de higiene en la preparación de los alimentos, así como un correcto y constante lavado de manos.
Otro aspecto crucial, señaló el doctor García Vázquez, es la limpieza de los espacios públicos y domésticos. “Es fundamental evitar la acumulación de agua estancada, ya que esto contribuye a la reproducción de mosquitos transmisores de enfermedades. Asimismo, debe mantenerse la limpieza de drenajes y alcantarillas para reducir el riesgo de inundaciones”, puntualizó.
El médico también recomendó mantenerse atento a los mensajes y alertas emitidas por las autoridades sanitarias y de Protección Civil, con el fin de estar preparados ante posibles contingencias ambientales.
A pesar de que el cambio climático representa una amenaza creciente para la salud global, el especialista subrayó que existen formas de mitigar sus efectos. “Fortalecer los sistemas de salud, promover la conciencia pública sobre el impacto ambiental y adoptar estilos de vida saludables son estrategias clave para enfrentar estos desafíos”, comentó.
Finalmente, García Vázquez hizo un llamado a la corresponsabilidad social. “Cuidar el medio ambiente es también cuidar nuestra salud. La lucha contra el cambio climático no sólo es tarea de los gobiernos, sino también de cada individuo, comunidad e institución”, concluyó.






