La moneda mexicana registró una depreciación significativa frente al dólar este lunes, tras la escalada de tensiones entre Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro. Las amenazas de Trump de imponer un arancel del 25 por ciento a las importaciones colombianas por temas migratorios, sumadas a la presión de nuevos avances tecnológicos liderados por China, influyeron en los mercados financieros.
A media sesión, el peso perdió 2.25 por ciento de su valor, equivalente a 45.56 centavos, situándose en 20.7151 pesos por dólar, de acuerdo con datos del mercado cambiario.
El desencuentro entre Trump y Petro inició con la negativa de Colombia a recibir vuelos con migrantes deportados desde Estados Unidos, argumentando la falta de respeto a la dignidad de los retornados. Sin embargo, Petro cedió a las exigencias de Trump a última hora, accediendo a recibir los vuelos a cambio de evitar los aranceles anunciados, lo que refleja el uso de políticas comerciales como herramienta de presión en las relaciones internacionales.
Analistas de CIBanco señalaron que esta crisis es un claro ejemplo de la estrategia del mandatario estadounidense de emplear los aranceles como moneda de cambio en negociaciones, situación que afecta las dinámicas económicas en América Latina.
El peso mexicano ya enfrentaba un entorno complicado por la incertidumbre global, impulsada por la competencia tecnológica entre China y Estados Unidos en inteligencia artificial (IA). La empresa china DeepSeek y su capacidad para desarrollar aplicaciones avanzadas de IA han generado volatilidad en los mercados financieros.
En paralelo, índices bursátiles como el Nasdaq y el S&P 500 mostraron caídas de 3.31 por ciento y 1.79 por ciento, respectivamente. Además, el índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de seis monedas internacionales, retrocedió 0.32 por ciento, situándose en 106.895 unidades.
El panorama para el peso mexicano continúa incierto, especialmente ante las expectativas de las próximas reuniones de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE). Los expertos advierten que la volatilidad podría mantenerse debido a las tensiones geopolíticas y los movimientos en el sector tecnológico.
Esta coyuntura subraya la complejidad de las relaciones comerciales y políticas internacionales, donde el peso mexicano se ve afectado por factores tanto regionales como globales.






