Sísife. Las pieles que hemos sido es una pieza de danza contemporánea producida por Somos Cuerpo, interpretada por Selene Beltrán y David Flores Ortega. Una obra que recobra un mito sobre las potencias de ser otros cuerpos y, por lo tanto, otras vidas que (se) atraviesan (por) el absurdo que habitamos como seres humanos.
Sísife aborda los motivos del tiempo, lo cíclico y la individualidad. Estos agentes convergen en un mismo espacio y están representados por cuerpos diferentes: el tiempo es un ente blanco con una coronilla en forma de balanza; lo cíclico, una esfera gigante cubierta por telas que simulan pieles estiradas; la individualidad, dos personas que constantemente se reflejan entre sí. La lentitud es el ritmo de toda la pieza. Y recuerda al caminar del paseante; aquel que tiene una disposición expectante para las ideas en movimiento.
Las caídas –ese vértigo de células caducas– son, en cambio, copiosas y violentas. Todo cuerpo que está en escena cae. Y lo hace de múltiples formas, involucrándose con el girar de la tierra. El tiempo, la pelota gigante, los cuerpos dan pasos que tropiezan o titubean; se expanden y se dilatan. Una de los cuerpos carga al otro; también carga a las muchas otras pieles que se unen en la esfera.
Entre la oscuridad de un escenario que se matiza de luces, la obra también evoca esa extraña danza que consiste en ponerse de pie, sentarse, arrodillarse y juntar las manos. Movimientos circulares que hablan de la animalidad y lo sagrado. “Los dioses habían condenado a Sísifo a transportar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra volvía a caer por su propio peso. Pensar, con algún fundamento, que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza” una sentencia de Albert Camus, quien recupera el mito de los seres errantes. Qué otra cosa es lo sagrado sino el instante en el que rompemos nuestro caparazón como individuos y nos ponemos en cuestión y en-presencia-con el mundo inmanente. Somos lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros. La experiencia de los cuerpos (y las pieles) al límite de lo posible.
Esta obra se presentará el próximo viernes 22 de agosto en la ciudad de Xalapa, en la sala Emilio Carballido del Teatro del Estado, como parte del Encuentro Escénico Veracruz 2025. La invitación está abierta para el público en general■
Becaria del Pecda (2020), de la Fundación para las Letras Mexicanas (2022) y “Bajo la pirámide”, taller-residencia para jóvenes escritores mexicanos de la UDLAP (2024)






