Orizaba, Ver.- La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) determinó que en México hay más de 2.2 millones de personas trabajadoras del hogar de las cuales cerca de 90 por ciento son mujeres. La mayoría ha permanecido sin acceso a seguridad social, prestaciones o ahorro para el retiro por lo que el IMSS sigue implementando acciones para garantizar que este sector acceda a la seguridad social como cualquier trabajador formal.
Además, sus empleadores deberán aportar al Fondo de Vivienda del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
El jefe de Servicios de Afiliación y Cobranza, Érick Sánchez Lucho, explicó que este régimen especial es una herramienta de justicia social que busca dignificar la labor de miles de mujeres y hombres dedicados al cuidado del hogar. Recordó que por años este sector estuvo excluido de los sistemas de protección social a pesar de ser fundamental en la dinámica de millones de familias.
“Con este esquema, las personas trabajadoras del hogar podrán tener servicios médicos, hospitalarios, farmacéuticos y atención obstétrica; pensión por invalidez y vida; retiro por cesantía en edad avanzada; riesgos de trabajo así como prestaciones sociales y acceso a guarderías”, refirió.
Los empleadores tienen la obligación de registrarlos desde el inicio de la relación laboral ante el IMSS y el Infonavit.
El primer mes de aseguramiento se cubre a periodo vencido mientras que los meses subsecuentes deberán pagarse por anticipado. El pago corresponde a cada empleador en función del salario diario y los días trabajados.
Otra característica relevante es que el aseguramiento puede cubrir diferentes periodos (día, mes, bimestre, semestre o anual) lo que facilita la adaptación a las distintas modalidades de contratación que existen en este sector.
El IMSS aclaró que, cuando se enteren al menos las cuotas obrero-patronales equivalentes al valor del salario base de cotización mínimo integrado mensual de la Ciudad de México, el beneficio de asegurarlos se extiende por un mes completo.
En cuanto al Infonavit, el registro es automático al momento de la inscripción en el IMSS y las aportaciones se realizan en el mismo formato de pago, lo que simplifica el proceso administrativo tanto para los empleadores como para los trabajadores.
Sánchez Lucho destacó que los beneficios de este esquema no son sólo para el trabajador sino que se extienden a su núcleo familiar. Los hijos menores de 16 años –o de mayor edad si continúan estudiando–, el cónyuge, concubina o concubinario, así como la madre o el padre, podrán acceder a los servicios médicos y prestaciones que ofrece el IMSS.
“Esto representa un gran avance porque no sólo se protege a quien trabaja sino también a su familia, generando un círculo más amplio de seguridad social”.
Para tramitar el alta los empleadores deberán proporcionar datos de la persona trabajadora como: número de Seguridad Social, Clave Única de Registro de Población (CURP), domicilio, salario diario y número de días laborados. Con estos datos se genera el formato de incorporación y la línea de captura para el pago que puede efectuarse en ventanilla bancaria o a través de banca en línea.
La puesta en marcha de este régimen especial responde al mandato constitucional y al cumplimiento de convenios internacionales, como el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que obliga a los países firmantes a reconocer derechos laborales a este sector.
Con estas medidas, el IMSS y el Infonavit avanzan en el reconocimiento pleno de derechos para un sector históricamente marginado, buscando garantizar justicia social, seguridad y bienestar a las personas trabajadoras del hogar y a sus familias.
