Orizaba, Ver.- Investigadores y biólogos de la Universidad Veracruzana (UV) respaldaron los trabajos de limpieza en el vaso regulador El Chirimoyo y afirmaron que no están causando un ecocidio, sino un saneamiento necesario para preservar la función hidráulica del lugar y prevenir riesgos sanitarios e inundaciones.
El director de Medio Ambiente del ayuntamiento de Orizaba, Aldo Huerta Peña, informó que las labores del personal municipal cuentan con el acompañamiento técnico de especialistas de esta casa de estudios, lo que permite garantizar que se apliquen criterios científicos y un manejo ambiental adecuado.
Insistió en que el trabajo es supervisado por expertos externos a la administración municipal, lo que brinda mayor certeza sobre el impacto real de las labores de saneamiento.
“Biólogos, ingenieros químicos y especialistas ambientales de la Universidad Veracruzana trabajan de manera paralela a la limpieza, haciendo monitoreos y muestreos constantes de la calidad del agua”, detalló.
Refirió que los investigadores han dado seguimiento al estado del vaso regulador desde hace más de un año, analizando factores ambientales como la calidad del agua, la posible presencia de descargas sanitarias y las condiciones generales del ecosistema que se ha formado en la zona.
Mencionó que los especialistas instruyen cómo retirar el material vegetal y sedimentos de forma adecuada y sin afectar innecesariamente al entorno.
Huerta Peña explicó que uno de los principales problemas de El Chirimoyo es la proliferación del lirio acuático, que ha crecido de forma acelerada debido a la acumulación de nutrientes y descargas que provienen de municipios de la zona norte.
Añadió que el exceso de esta vegetación, junto con sedimentos acumulados durante más de un año, ha generado un foco potencial de infección, especialmente durante la temporada de calor, cuando se intensifican los malos olores provocados por la descomposición de materia orgánica.
Explicó que por ello las cuadrillas retiran el lirio, material vegetal y sedimentos, en un proceso que podría implicar la extracción de más de 800 toneladas de desechos acumulados en el vaso regulador.
Las autoridades prevén concluir el saneamiento en dos semanas, dependiendo de las condiciones climáticas y del volumen de residuos.
Aldo Huerta Peña recordó que El Chirimoyo no es un humedal natural, sino una infraestructura hidráulica diseñada para captar y retener agua con el fin de evitar inundaciones en zonas habitacionales.
A diferencia de un humedal, donde los procesos naturales se desarrollan sin control hidráulico específico, un vaso regulador requiere mantenimiento periódico para asegurar que cumpla su función de regulación del agua.






