Reportan bajas ventas comerciantes foráneos
Instalados en las escalinatas de la catedral metropolitana, cansados y desvelados, vendedores provenientes de Puebla y Tlaxcala lamentaron la poca afluencia de peregrinos en honor al santo Rafael Guízar y Valencia.
La noche del jueves sí hubo peregrinos para cantar Las Mañanitas pero durante el viernes 24 de octubre 2025 las visitas disminuyeron. Incluso podría afirmarse que este año arribaron menos que el año pasado, afirmó Alberto Zárate vendedor de imágenes de santos y vírgenes.
Estos comerciantes coincidieron en señalar que los años con más visitas a Guízar y Valencia fueron después de la pandemia del coronavirus, en 2021 y 2022.
“Yo creo que vinieron para dar gracias que estaban vivos. Ya ahorita se les olvidó y no vinieron a ver al santito. Nosotros cada año venimos siempre pues es nuestro trabajo, y este año sí estuvo muy penca la venta. No hubo peregrinos”, recalcó Alberto.
Su labor de ventas la hacen en diversos lugares donde haya ferias, festejos de vírgenes, de santas, de santos, y desde hace unos años llegan a Xalapa cada 23 de octubre y se marchan el 24 a otra ciudad.
Este año, a Xalapa trajeron a vender pulseras de hilos tejidos con la imagen del santo Rafael Guízar y Valencia; imágenes y bultos de él, además de dulces tradicionales, veladoras, cadenas y medallas.
Los vendedores informaron que una imagen de Rafael Guízar en un cuadro con un tamaño aproximado a los 25 por 25 centímetros lo ofertan en 220 pesos, y si el cliente se anima lo rebajan en 200.
“Casi no vendimos y no sabemos por qué no vino la gente. Porque –dijera yo– hizo frío, llovió. Pues, bueno, a veces por eso no salen. Pero el día está bonito, salió el sol. Sepa qué paso. El chiste es que no se vendió como creíamos que se iba a (hacer)”, dijo Antonio. Cruz.
“Ora sí estamos tristes, cansados y desvelados. Anoche medio vendimos un poco. Se dejó venir la gente. Pero hoy, mire, llega una que otra peregrinación, pero muy, muy pocas. Es lo que estamos platicando que no vino la gente este año”.
Un santo “en bulto” con una altura aproximada a los 28 centímetros tiene un costo de 350 pesos y las medallas de Rafael Guízar con cadena en color oro las venden en 200 pesos.
En contraparte, Susana Valdez, vendedora del conocido “pan de burro” elaborado en Tlaxcala, se mostró contenta al ver que sus cajas repletas de este alimento se las llevará casi vacías.
“Nosotros sí vendimos pero dimos barato. Imagínese damos dos panes medianos o grandes por 50 pesos. La gente venía visitaba al santito, salía de la iglesia y pasaba por su pan y ya rumbo a su casa a comerlo con café. Sí vendimos y es porque dimos barato, no le subimos nada” afirmó Susana acompañada de su esposo Rodolfo Suárez.






