El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) consideró este lunes que el plan de acción firmado recientemente entre México y Estados Unidos para el control del gusano barrenador representa un avance decisivo para la sanidad animal, la competitividad de la ganadería nacional y la certidumbre de las exportaciones pecuarias.
En momentos que se busca reabrir la frontera estadounidense para reactivar las exportaciones, el organismo expuso en un comunicado que el plan binacional es un instrumento fundamental para garantizar la continuidad de los flujos comerciales de ganado vivo hacia Estados Unidos –principal destino de los envíos mexicanos– y protege el patrimonio productivo de miles de familias ganaderas.
Entre las medidas del actual plan destacó la habilitación de una nueva planta de producción de moscas estériles en Metapa de Domínguez, Chiapas, la regionalización sanitaria del territorio, el uso de trampas atrayentes para detección temprana del gusano barrenador, la certificación de corrales de origen y destino y el protocolo para importación de semovientes por vía marítima.
El CNA expuso que la suspensión de exportaciones de animales vivos al vecino país a causa del gusano barrenador ha provocado pérdidas por más de mil 300 millones de dólares, equivalentes a 650 mil cabezas de ganado que dejaron de movilizarse, afectando directamente a los ganaderos exportadores y a la generación de divisas para el país.
Bajo este contexto, la organización empresarial también reafirmó su compromiso de trabajar de la mano con las autoridades de México y Estados Unidos para lograr, en el corto plazo, la reapertura de las exportaciones de ganado bovino hacia ese país.






