Sayda Chiñas y Susana García Parra
Coatzacoalcos, Ver.- Debido a los problemas económicos y políticos de Venezuela, han arribado a México decenas de familias de migrantes de ese país, la casa de resguardo tuvo un incremento significativo en los primeros siete meses del año.
El sacerdote Joel Ireta Munguía, coordinador de la Pastoral de la Movilidad Humana de la Diócesis de Coatzacoalcos, señaló que hay una nueva oleada de migrantes de Venezuela, quienes vienen huyendo de su país.
Refirió que en julio atendieron a mil 200 migrantes en la casa de resguardo que tienen cerca de los patios del Ferrocarril. De esta cifra, 700 son originarios de Venezuela y varios de ellos ya han pasado en dos o tres ocasiones por el albergue, ya que logran llegar al centro o norte del país, los detienen, pero no los deportan, sólo los abandonan en zonas cercanas a Villahermosa, Tabasco.
A modo de ejemplo, señaló que en enero de este año atendieron a 15 migrantes venezolanos y ahora, casi la mitad de los que llegan provienen de este país o de Colombia, donde estaban refugiados.
Estos migrantes vienen con toda su familia, muchos de ellos con niños muy pequeños y siguen la ruta del tren para tratar de evadir los retenes carreteros que tiene la Guardia Nacional en el sur del país.
Los migrantes hondureños y guatemaltecos son los otros grupos que siguen buscando llegar a la frontera Norte de México y en menor medida se ha visto a asiáticos, aunque sí hay algunos que huyen de los conflictos armados.
Joel Ireta indicó que ha sido un reto tratar de alimentar a los migrantes venezolanos, ya que comen de manera diferente a los mexicanos, por lo que han tenido que adecuar los menús, conforme a las donaciones que reciben de la gente que apoya esta pastoral.
La mayoría de los migrantes venezolanos buscan llegar a la ciudad de México para solicitar el ingreso a Estados Unidos de manera legal, todos ellos declaran que no quieren quedarse en México, por lo que solicitan que los dejen avanzar hacia el norte del país.
Las familias venezolanas han tenido muchos problemas para circular por las fuertes lluvias que han azotado el sur del estado de Veracruz.
Familias migrantes sufren por inclemencias del clima
Los migrantes que llegan al sur de Veracruz denunciaron que son retenidos por personal del Instituto Nacional de Migración (INM) en casas de seguridad, no en instalaciones oficiales, y después son trasladados a diferentes puntos de Tabasco.
Detallaron que pueden avanzar hacia el centro del país, pero son pocos los que pueden llegar a la Ciudad de México para iniciar los trámites de ingreso como refugiado directamente desde las embajadas.
Ana Gómez, migrante venezolana, indicó que toda su familia dejó ese país y se trasladaron a Ecuador y después a Colombia, sin embargo, las condiciones de vida no fueron lo que ellos esperaban, ya que hay muchas personas que llegan a estos países.
Expuso que ellos hicieron citas en las embajadas para poder circular de manera legal por los países centroamericanos, incluido México, pero no les dieron oportunidad de llegar a la capital y en dos ocasiones han sido regresados a Tabasco.
“Nos detuvieron los de migración y nos estuvieron pegando y pegando por varios días, mi hermana fue la que hizo la denuncia ante los medios de comunicación en Silao y nos vinieron a dejar a Villahermosa”, refirió.
José Ramón Ruiz, también migrante venezolano, indicó que ha logrado llegar hasta Puebla y en diferentes puntos los han regresado en cuatro ocasiones, pero ya no lo llevan a las estaciones migratorias, los sueltan en el monte.
Relató que la situación es muy desgastante, pero ellos tienen como único fin llegar a Estados Unidos, para estudiar y trabajar, ya que no cuentan con oportunidades en su país.
DIF alberga a 104 migrantes
La casa para migrantes del DIF Estatal que se encuentra en Xalapa alberga a 104 personas de origen extranjero; seis son menores de entre 10 y 16 años de edad que viajan en busca del sueño americano, informó la directora del DIF en Veracruz, Rebeca Quintanar Barceló; la mayoría vienen de Centroamérica y de países como Venezuela y Haití.
“Nosotros les damos atención cuando llegan, tenemos un abogado, hay servicio social, les damos insumos de limpieza, ropa y alimentos, así como un espacio seguro para albergarlos y que se queden el tiempo que consideren necesario”, expresó.
Aunque reconoció que Xalapa no es paso de migrantes, dijo que sí llegan algunas familias, quienes aunque tienen temor de ir al centro y ser repatriados, se les explica que no es una cárcel y pueden entrar y salir cuando gusten. “Ellos llegan, reciben atención y se pueden ir, pueden salir; sí hay un poquito de temor, pero hacemos ese trabajo con psicólogos, con trabajadores sociales y la verdad que están muy contentas las familias que tenemos”, dijo.
Incluso mencionó que hay algunos que deciden no continuar en busca del sueño americano y piden apoyo para quedarse en la ciudad. “Hay algunos que se quedan, algunos han buscado trabajo y ya se quedan pues en algunos municipios o aquí en Xalapa”.
