Ixtaczoquitlán, Ver.- Vecinos de la cabecera municipal de Ixtaczoquitlán exigen solución por los fétidos olores emanados de la planta de tratamiento del Fideicomiso del Sistema de Aguas Residuales del Alto Río Blanco (Firiob); autoridades municipales y el organismo administrador de la planta dieron inicio a un diálogo para atender la problemática, indicó el alcalde Nahúm Álvarez Pellico.
Ante la emisión constante de fétidos olores provenientes de la planta Firiob, autoridades municipales de Ixtaczoquitlán sostuvieron una reunión urgente con vecinos, directivos escolares y representantes del Firiob para buscar una solución inmediata a esta problemática que afecta la calidad de vida y salud de la población.
Los afectados, especialmente padres de familia, habitantes de la zona aledaña a la planta, así como representantes de la Telesecundaria Técnica 74, la primaria Rafael Castañeda y el CBTIS 192, expusieron ante el presidente municipal los problemas que enfrentan. También participó el ingeniero Édgar Cruz, director de Firiob, quien explicó el funcionamiento actual de la planta y los planes de mejora.
Durante la reunión, los ciudadanos expresaron su molestia por los efectos de los olores, especialmente en los niños que asisten a las escuelas cercanas y en las familias que habitan en la periferia de la planta de tratamiento. Señalaron que no sólo representan una molestia, sino también un posible riesgo a la salud pública.
En respuesta, Álvarez Pellico anunció que se celebraría una mesa de trabajo con representantes de los municipios Y , personal técnico de Firiob, funcionarios del gobierno estatal y representantes de la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA). El objetivo será plantear acciones concretas que permitan atender de fondo el problema.
Por su parte, el director de Firiob, Édgar Cruz, detalló el proceso técnico que se lleva a cabo en la planta y presentó los instrumentos de medición que utilizan para verificar que las operaciones se mantengan dentro de los parámetros establecidos por las Normas Oficiales Mexicanas NOM-001-SEMARNAT-1996 y NOM-001-SEMARNAT-2021, enfocadas en el control de contaminantes y tratamiento adecuado de aguas residuales.
El funcionario enfatizó que el cumplimiento de estas normas garantiza que los procesos no representen un riesgo ambiental, sin embargo, reconoció que es necesario efectuar ajustes y mejoras en los sistemas de ventilación y tratamiento de olores para disminuir la molestia a la población.
El gobierno municipal informó que se hará un exhorto formal a las autoridades ambientales para que inspeccionen la planta, evalúen su funcionamiento y emitan recomendaciones específicas. Además, se buscará gestionar recursos o apoyos técnicos que permitan modernizar los sistemas de tratamiento, con el objetivo de erradicar de manera definitiva los malos olores.
Álvarez Pellico aseguró que su administración estará del lado de los ciudadanos y que no se tolerará que una obra diseñada para mejorar el entorno acabe siendo una fuente de incomodidad y riesgo. “Vamos a insistir ante las instancias correspondientes, este es un problema de salud pública que debe atenderse con urgencia”.
El encuentro concluyó con el compromiso de las autoridades de mantener una comunicación abierta y continua con la ciudadanía para informar sobre los avances y decisiones que se tomen respecto al funcionamiento de la planta. Vecinos y padres de familia agradecieron la disposición al diálogo, pero insistieron en que no basta con escuchar: exigen resultados tangibles y soluciones inmediatas.
La planta Firiob, sin modernizar desde el año 2000
El director de la planta de tratamiento del Fideicomiso del Alto Río Blanco (Firiob), Édgar Cruz Carmona, admitió que desde el año 2000 no se ha efectuado ninguna modernización en las instalaciones, lo que hace urgente una inversión millonaria para su actualización. A pesar de ello, aseguró que los gases emitidos por la planta no son altamente contaminantes, según lo reflejan los medidores instalados.
“Nosotros sabemos que hay un compromiso. Del año 2000 a la fecha no se ha modernizado en nada la planta, por eso estamos trabajando en ese tema, pero es un tema de ingeniería muy complejo”, explicó.
Cruz Carmona recordó que la planta fue, en su momento, la más grande de Latinoamérica y la primera en implementar el proceso de lodos activados, mediante el cual bacterias degradan la contaminación en estructuras denominadas vectores. Actualmente, la planta de tratamiento recibe agua residual de seis municipios, una labor desarrolla desde hace más de 30 años. Sin embargo, la falta de modernización ha limitado su capacidad operativa.
La planta está diseñada para tratar mil 250 litros por segundo, y la creciente demanda ha superado ya esa capacidad. Según el director, se está elaborando un proyecto ejecutivo que permitirá calcular la inversión necesaria para renovar la planta. Este documento será clave para tomar decisiones en coordinación con autoridades estatales, municipales y posibles inversores del sector privado.
Sobre las emisiones de gases, Cruz Carmona aseguró que existen sistemas de monitoreo que alertan cuando los niveles son elevados, aunque matizó: “No significa que nos vamos a morir al instante, pero sí debe ser atendido”. También alertó sobre problemas adicionales derivados del uso inadecuado de la planta por parte de los municipios, como la llegada de desechos orgánicos no tratados, incluyendo animales muertos.
Además, criticó la falta de infraestructura pluvial independiente, lo que provoca que el agua de lluvia llegue mezclada con aguas residuales, complicando aún más el tratamiento. Finalmente, hizo un llamado a los ayuntamientos para que desarrollen sus propias plantas de tratamiento y colaboren en aliviar la carga sobre Firiob.






