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APUNTES: Comparación de percepción

LA PERCEPCIÓN DE LOS COLORES

Aunque hay un número de mitos que predican que las mujeres y los hombres perciben la gama de colores de manera diferente, también hay estudios que revelan que la percepción masculina y femenina difieren de manera importante. Tomemos por premisa que la capacidad de ver y diferenciar los colores es una capacidad esencial del sistema visual humano. Con esa capacidad podemos ser más eficientes en identificar objetos, interpretar el entorno, responder a los estímulos e interpretación de los colores.

Científicos y psicólogos han investigado y concluido que la forma del cómo hombres y mujeres describen los colores, definitivamente difieren entre sí. Esto es, no significa que las mujeres o los hombres vean mejor, no es así. Son diferencias biológicas, neurológicas y culturales que ayudan a clasificar la gama de colores. En el proceso de analizar esas “diferencias”, necesariamente debemos comprender el funcionamiento del cerebro humano.

La biología nos enseña que la diferencia de percepción de los colores en el cerebro masculino y femenino es, definitivamente genética, hay receptores que detectan los colores, éstos se encuentran en la retina del ojo humano conocidos como “conos”. Los receptores mencionados responden a ciertas “longitudes de onda de luz”, mismas que representan el sistema de interpretación del color.

“Los genes que codifican algunos de estos receptores se localizan en el cromosoma X. Este detalle genético es importante porque las mujeres poseen dos cromosomas X (XX), mientras que los hombres tienen un cromosoma X y uno Y (XY)” (Nathans, J., Thomas, D., & Hogness, D. S. (1986). Molecular genetics of human color vision: The genes encoding blue, green, and red pigments. Science, 232(4747), 193–202.)

La interpretación de esa cita nos lleva a concluir que las mujeres perciben y diferencian más matices precisos debido a la diferencia genética, el caso de los hombres al tener un solo cromosoma X, podrían presentar “alteraciones” cuando se exponen al campo visual colorido. Surgen los estudios sobre Daltonismo.

“El daltonismo es una alteración de la visión del color causada por una deficiencia o ausencia de uno o más tipos de conos en la retina, las células responsables de percibir los colores. Las personas con daltonismo tienen dificultad para distinguir ciertos colores, especialmente rojo y verde, aunque también pueden presentarse problemas con azul y amarillo. Generalmente es una condición genética hereditaria, más común en los hombres”. (Mayo Clinic)

Esto es, el rojo-verde afecta a una proporción significante de hombre 8% aproximadamente, afecta el espectro de colores.  Esto nos lleva a pensar la forma de cómo nuestra genética ve los colores.

Muchas veces los hombres nos referimos a los diferentes tonos con palabras que resumen: “es cafecito, o es azulito…” cuando una mujer podría diferenciar y hablar con más propiedad y con nombres específicos: “Es marrón claro, es beige (o color crema), es azul claro o verde azulado”.  

El procesamiento cerebral masculino y femenino del color es motivo de estudios de la neurociencia, ésta nos indica que los hombres y mujeres clasifican la información visual de manera diferente. Parece que las mujeres tienden a distinguir ciertos matices en el mismo color, al tanto que los hombres pueden visualizar con un sentido básico y general. Una mujer frente a un color azul diría, “turquesa” mientras el hombre diría “azul” y en el mejor de los casos “azulito”, otro ejemplo sería “verde azulado” y “verde”. No es una superioridad visual, es solamente una manera diferente de interpretar el estímulo al exponerse al color.  

El lenguaje tendrá una participación mayor, es decir, las palabras relacionadas a los colores cambian de acuerdo con la educación formal y acceso al conocimiento. Los estudios señalan que las mujeres suelen utilizar más palabras para describir cualquier objeto, esto incluye los colores.

“Desde la infancia, las niñas suelen estar más expuestas a actividades y contextos donde se utilizan numerosos nombres de colores, como la ropa, la decoración, el arte y demás. Este contacto frecuente con diferentes tonos y denominaciones puede ampliar el vocabulario cromático y facilitar una mayor precisión al describir colores” (Neitz, J., & Neitz, M).

Podría haber más detalles del conocimiento y clasificación de los colores, los aspectos culturales exponen más a las niñas a aprender a temprana edad una gama de colores más amplia que los niños, claro, depende de la cultura familiar y local. Surgen los estudios del llamado “tetracromatismo”:

“La mayoría de los seres humanos tiene tres tipos de conos en la retina, lo que permite la visión tricromática. Sin embargo, algunos estudios han sugerido que un pequeño porcentaje de mujeres podría poseer cuatro tipos de receptores de color debido a variaciones genéticas en los cromosomas X. (Journal of Vision, 10(8), 12)

 Esto es, algunas personas perciben una gama y matices de colores más amplia, sin duda. Este fenómeno es sujeto de estudio desde hace algún tiempo. Parece que la genética puede influir de manera importante en el cómo percibimos los colores, al tanto que hay supuestos y teorías que señalan la evolución humana como causa que causa la diferencia de percepción al color.

“Una hipótesis sugiere que, durante gran parte de la evolución humana, las mujeres estuvieron más involucradas en actividades relacionadas con la recolección de alimentos, como frutas y plantas. En ese contexto, la capacidad de distinguir matices de rojo, naranja o verde podría haber sido útil para identificar alimentos maduros o en buen estado” (Neitz, M., Neitz, J., & Jacobs, G. H.1993)

 A diferencia de los hombres que se expusieron a la detección del movimiento, o percepción espacial durante la caza. Aunque esas teorías parecen tener sentido no son comprobadas, no se consideran resultados definitivos o concluyentes.  

Con todo y todo, percibir el color con sus gamas y matices es un proceso complejo que aún es sujeto de estudio. Aquí se implican la biología, el cerebro y la cultura. La herencia genética tal es el caso de los cromosomas sexuales; todos jugarán un papel primordial con respecto a su influencia en la llamada “variabilidad de los receptores visuales”, de ahí que el daltonismo recurre más en hombres.

De igual manera, la capacidad de procesar a nivel cerebral el lenguaje aunado a factores culturales serán fundamentos para que las mujeres perciban más matices en la gama de colores. Entender estos aspectos incluidos en este escrito no señalan ni afirman superioridad de una u otra parte, son solamente diferencias como el cerebro humano percibe e interpreta los colores.

Referencias

Nathans, J., Thomas, D., & Hogness, D. S. (1986). Molecular genetics of human color vision: The genes encoding blue, green, and red pigments. Science, 232(4747), 193–202. https://doi.org/10.1126/science.2937147

Jordan, G., Deeb, S. S., Bosten, J. M., & Mollon, J. D. (2010). The dimensionality of color vision in carriers of anomalous trichromacy. Journal of Vision, 10(8), 12. https://doi.org/10.1167/10.8.12

Neitz, M., Neitz, J., & Jacobs, G. H. (1993). More than three different cone pigments among people with normal color vision. Vision Research, 33(1), 117–122. https://doi.org/10.1016/0042-6989(93)90115-5

Javier Hernand Garcés es Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho Ambiental y Licenciado en Naturopatía.  

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