Orizaba, Ver.- La comunidad lésbico-gay sigue en la marginación, el estado tiene una deuda histórica con ellos, pues no ha sido capaz de garantizarles derechos básicos, lo que los y mantienen en un estatus inferior. La sociedad en general aunque “nos acepta”, aún le falta sensibilidad, refirió Karolina Déctor, dirigente del colectivo Igualdad, en Orizaba.
La comunidad LGBT+ vive en la incertidumbre y aunque se calcula una disminución de la homofobia, persiste en algunos sectores de la población e incluso en las familias, “hay menos quejas por parte de la comunidad, pero aun así hay mucho que hacer y trabajar”.
Debemos seguir informando a la gente “para que cada vez entiendan más la diversidad sexual, porque muchas veces dicen: ‘estoy de acuerdo, y los acepto’, pero cuando les preguntas si fuera su familiar, ahí sí los rechazarían. Nuestra sociedad, pese a la presunta apertura que existe sigue muy cerrada. La verdad sí, y aunque existe más respeto, no tenemos la aceptación como tal”.
—¿A qué se debe que no se acepte? —se le preguntó.
—Tal vez por la cultura conservadora que existe en algunas familias, pero ya es un gran paso que lo acepten, aunque sea fuera de sus casas. Es un gran apoyo porque es más fácil sensibilizar —expresó.
Rconoce que la comunidad LGBT+ desde la pasada década exige el respeto a los derechos humanos, pero aún hay temas que no han sido atendidos como son los crímenes de odio, derecho a la salud que son los más preocupantes para la comunidad”.
Este miércoles, los integrantes del colectivo Igualdad efectuaron una actividad en las calles del centro de la ciudad, en donde, con trípticos, intentan sensibilizar a la población en general acerca de la diversidad sexual y a la vez entrevistas con la población acerca de la comunidad LGBT+.
El tema de la salud es uno de los principales problemas que se tienen, pues, en la mayoría de las veces no hay atención oportuna, sobre todo en temas de VIH. Esta agrupación, el sábado 3 de junio llevará a cabo la marcha “Por la igualdad y no discriminación. Nacimos para ser libres” que convoca en los municipios de la zona.
En resumen “el estado todavía tiene una deuda histórica con la comunidad LGBT+, ya que el cambio de identidad de género todavía es muy protocolario y les dificultan los trámites a las compañeras trans; de igual forma la tipificación de crímenes de odio es un tema que metieron a la congeladora desde hace años, lo cual es primordial que se le llame como tal, ya que con eso habrá menos impunidad en los ataques hacia la comunidad. Ese es otro tema delicado, ya que muchas personas que viven con VIH no tienen acceso a los tratamientos pertinentes, o a causa de la discriminación los trámites suelen ser un tanto bromosos”.






